Los líderes de la Unión Europea (UE) inician hoy en Bruselas una reunión que se prevé maratoniana para tratar de acordar el marco presupuestario del bloque para los próximos siete años y que mantiene divididos a los Veintisiete.

El objetivo de la cita es cerrar una cifra total para el periodo 2014-2020 que estará en torno al billón de euros y trazar unas líneas generales sobre a qué se destinará el gasto.

Las posturas de partida son muy dispares, pues mientras algunos países llegarán a la cumbre reclamando mayores recortes sobre las cifras que están sobre la mesa, otros buscarán salvar la mayor cantidad de fondos posibles.

Para tratar de encontrar un consenso, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, mantendrá desde primera hora reuniones bilaterales con los diferentes jefes de Estado y de Gobierno antes de que comience la cumbre como tal, a las 19:00 GMT.

El presidente español, Mariano Rajoy, tiene previsto verse con el político belga a las 17:00 GMT.

En la cena de trabajo, Van Rompuy tiene previsto presentar una nueva propuesta, que enmendará sus últimas cifras, en las que planteaba un recorte de casi 80.000 millones de euros respecto al plan inicial de la Comisión Europea (CE).

A partir de ahí, se abrirá una negociación que, según fuentes diplomáticas, tiene visos de prolongarse hasta bien entrada la noche y continuar el viernes con una posible "noche en blanco" para tratar de cerrar un compromiso ya el sábado.

Según esas fuentes, "las posturas son muy lejanas", por lo que tampoco se descarta que no haya acuerdo y se decida retomar la negociación en una nueva cita en febrero.

La reunión de hoy llega después de meses de contactos entre los Veintisiete sobre el marco presupuestario, que por ahora no han hecho más que dejar clara la división.

Un amplio grupo de países demanda un recorte claro en línea con las políticas de austeridad impuestas a escala nacional, mientras otros defienden la necesidad de mantener determinadas partidas y ayudas.

Entre otros, Reino Unido exigirá un recorte aún mayor que el propuesto por Van Rompuy, al tiempo que países como España lucharán para defender ayudas a sus regiones y a la agricultura, dos de las áreas más afectadas por la posible reducción. EFE