La ONU expresó hoy su "grave preocupación" por la ejecución esta semana de 14 reos en Afganistán, en condenas que fueron ratificadas por el presidente del país, Hamid Karzai.

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, manifestó en un comunicado que las ejecuciones (ocho el pasado martes y seis ayer jueves) en la prisión de Pul-e-Charkhi, a las afueras de Kabul, contrastan con la tendencia mundial hacia la abolición de la pena capital.

El martes, 110 países (la cifra más alta hasta la fecha) votaron a favor de la resolución aprobada en la última Asamblea General de la ONU en favor de una eliminación total de la pena de muerte.

"Más y más países están reconociendo que la pena de muerte daña la sociedad. Urjo al presidente Karzai a demostrar que el Estado de Derecho puede construirse también sobre la clemencia y el humanismo", manifestó la Alta Comisionada de la ONU.

"Los afganos ya han sufrido los brutales efectos de décadas de guerra. Existe la desesperada necesidad de que el derecho a la vida, el más fundamental de todos los derechos humanos, se refuerce en un país plagado de asesinatos y violencia", declaró.

También alertó sobre las deficiencias del sistema judicial afgano y sobre la garantía de un juicio justo para los condenados a muerte, que son en la actualidad unos 250, cuyos casos están siendo revisados por un comité presidido por el presidente Karzai.

La ONU señaló que el sistema judicial afgano funciona sobre la base de las confesiones, incluidas las obtenidas bajo tortura, y recordó que la pena capital se debe reservar para los delitos más graves y aplicarse tras un juicio con todas las garantías.

Pillay también se pronunció sobre el ahorcamiento en India de Ajmal Amir Qasab, el único terrorista que salió con vida de los atentados de Bombay en 2008 que costaron la vida a 166 personas, en la primera ejecución en el país asiático desde 2004.

"No hay duda de la gravedad de los crímenes cometidos en Bombay, pero ante crímenes igualmente graves los tribunales internacionales han optado por la cadena perpetua", dijo Pillay.

"El Tribunal Supremo de la India ha sancionado la pena de muerte en solo los casos más extraordinarios, pero espero que también avanzará hacia su total abolición", añadió.