Los restos óseos de nueve personas que murieron en la matanza de presos del penal de El Frontón en 1986, en Perú, fueron entregados hoy a sus familiares por la Fiscalía, tras ser reconocidos a partir de pruebas de ADN y de un proceso clínico.

La fiscal Luz Ibáñez, a cargo de la Segunda Fiscalía Penal Superior, fue la encargada de entregar los restos a los deudos en el auditorio de la Morgue Central de Lima.

Según Ibáñez, el acto se dio en cumplimiento de dos sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que consideró el caso como una violación del Estado a los derechos humanos y en la que se establece además que los deudos deben recibir una reparación.

En junio de 1986, un grupo de presos acusados de terrorismo se amotinó en el penal de El Frontón, en una isla ubicada frente a las costas de Lima, y tomó como rehenes a trabajadores penitenciarios y policías.

Por decisión del Gobierno de Alan García (1985-1990), la Marina de Guerra retomó el orden de la prisión, y según testimonios recogidos en el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, después de la rendición de los internos se produjeron numerosas ejecuciones extrajudiciales.

Los restos que fueron entregados hoy son de Óscar Martín Acevedo Abad, Óscar Chuluncuy Prada, José Edwin García Vallejo, Antonio Guevara Arteaga, Tiberio Poma Sulca, Julio César Taboada Camacho, Marco Antonio Nagajata Daza, Alejandrino Gutiérrez Poma y Juan Carlos Aponte Silva.