La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México indicó hoy que en los últimos seis años se elevaron "de manera sustancial" las violaciones a las garantías personales, que dejaron más 2.000 desaparecidos y más de 46.000 homicidios del crimen organizado.

El presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, pidió a una comisión del Senado mexicano atender "con la mayor urgencia" el problema de la seguridad en el país, donde solo se denuncian ocho de cada cien delitos, mientras que solo uno por ciento de los es investigado por las fiscalías, por lo que el 99 % de los delitos quedan impunes.

"Esto implica un incremento sustancial de violaciones a derechos humanos como la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes, detenciones arbitrarias, allanamientos y cateos ilegales, la desaparición forzada y las privaciones arbitrarias de la vida, entre otras", indicó.

Plascencia precisó que la CNDH tiene abiertos expedientes de 2.126 casos de desapariciones forzadas en los últimos seis años, cuenta con registros de 46.015 asesinatos violentos por el crimen organizado, registros de 15.921 cadáveres no identificados y 1.421 cadáveres inhumados en fosas clandestinas.

Añadió que en los últimos años se elevó también el número de víctimas de la violencia y de los que han sufrido agravios por actos y omisiones por parte de servidores públicos.

Afirmó que entre los factores que han contribuido a una presencia más activa de la delincuencia está la poca eficiencia de las fuerzas policiales en la prevención del delito y de procuración de la justicia.

Recordó que desde 2005 se han recibido 34.385 quejas contra servidores públicos que operan en las áreas de seguridad pública federal, en particular por tortura, y recordó que en 2005 hubo una queja por este motivo, mientras que en 2011 el número de quejas por tratos crueles, inhumanos y degradantes ascendió a 2.040.

Puntualizó que en las cárceles del país hay 239.760 presos en 418 centro penitenciarios federales y estatales, y señaló que el Estado gasta enormes recursos en el combate a la delincuencia, pero abandona a los delincuentes una vez que están en prisión.