El ex primer ministro francés Alain Juppé propuso hoy mediar en el conflicto entre los dos postulantes a la presidencia de la UMP, principal partido de la derecha gala, el proclamado como ganador Jean-François Copé y su rival François Fillon.

"Propongo la creación de una instancia colegiada compuesta, bajo mi presidencia, de representantes de los dos candidatos y de personalidades que no se hayan manifestado", indicó Juppé en un comunicado.

Los dos rivales para la presidencia de la Unión para un Movimiento Popular (UMP) aceptaron la propuesta de Juppé, aunque Copé, ganador proclamado, puso la condición de dejar antes trabajar a las instancias internas del partido.

Copé, que según los resultados proclamados se impuso por 98 votos, de los 175.000 que se registraron, pretende que primero se pronuncie la Comisión de Recursos del partido, una instancia que no reconoce Fillon.

El presidente del partido propone a Juppé participar como observador en esa comisión para poder clarificar la situación.

Juppé, alcalde de Burdeos y primer presidente de la UMP tras su creación en 2002, hizo su propuesta de mediación con plazo de caducidad, antes de las 19.00 horas GMT.

"Después de ese plazo, no tengo la intención de dejarme instrumentalizar por confrontaciones nocivas", agregó el ex primer ministro.

Juppé adopta esta postura porque "no está en juego la presidencia de la UMP" sino "su existencia misma".

"Nuestro movimiento está amenazado de explosión, incluso de desaparición. Sería un seísmo en la vida democrática de nuestro país", afirmó el ex primer ministro que no quiere "dejar que prosiga este escenario desastroso sin tomar una iniciativa".

Fillon se apresuró a aceptar la propuesta de Juppé y, a través de un comunicado, la consideró "la mejor solución para superar el bloqueo actual".

"Pido a Jean-François Copé que acepte la solución propuesta por Alain Juppé, la única capaz de preservar la unidad de la UMP", agregó Fillon, que contesta los resultados de los comicios del pasado domingo, al considerar que no se contabilizaron los votos de tres departamentos de ultramar.

Un extremo que confirmó la propia Comisión de Control Electoral (COCOE), que señaló en un comunicado que el recuento de los votos de Nueva Caledonia, Wallis y Fortuna y Mayotte cambiaría el sentido del voto.

En el campo de Copé denunciaron que las irregularidades electorales fueron todas del lado de Fillon y pusieron como ejemplo los casos de Niza, donde aparecieron más votos que votantes.

Además, señalaron que el escrutinio de Nueva Caledonia se hizo de forma "contraria a las reglas de la UMP" por lo que "no pueden ser tenidos en cuenta", según indicó el jefe de gabinete del candidato, Jerôme Lavrilleux.

Agregó que si se anulan los resultados de todas las mesas donde se produjeron irregularidades la ventaja de Copé sería de 945 votos.

Lavrilleux señaló que "Copé está dispuesto a admitir el veredicto de la comisión propuesta por Juppé", pero después de que los resultados sean examinados por la Comisión de Recursos.

En una comparecencia de prensa en Burdeos, Juppé se mostró muy crítico con los dos candidatos, a los que acusó de poner en peligro la existencia de la UMP "por desconfianza y por ambición personal", al estar pensando más en las presidenciales de 2017 que en el partido.

El ex primer ministro consideró "una bomba nuclear" que la resolución del conflicto se llevara a la justicia ordinaria y señaló no afrontar la situación con mucho optimismo.