El líder socialdemócrata lituano, Algirdas Butkevicius, fue elegido hoy nuevo primer ministro de este país báltico al obtener el apoyo mayoritario del Seima (Parlamento).

La candidatura de Butkevicius, de 54 años, fue respaldada por 90 diputados, mientras otros 40 votaron en contra y cuatro se abstuvieron.

Butkevicius contó con el apoyo de los parlamentarios de su propia formación, del Partido del Trabajo (PT), de Orden y Justicia, del partido que representa a la minoría polaca y de cuatro diputados independientes.

En contra votó la conservadora Unión por la Patria del primer ministro Andrius Kubilius, el gran derrotado en las elecciones legislativas de octubre y el único jefe de Gobierno lituano que ha estado en el cargo una legislatura completa (cuatro años).

La izquierda, encabezada por el Partido Socialdemócrata de Lituania (PSL), ganó las parlamentarias y desbancó del poder a Kubilius, al que le pasaron factura su política de recortes y de austeridad financiera.

El PSL y sus aliados rozan la mayoría constitucional, por lo que no tendrán mayores dificultades para formar Gobierno.

Según la legislación vigente, el nuevo jefe del Ejecutivo, exministro de Finanzas (2004-05) y de Transporte (2006-08), tiene ahora 15 días para presentar al Parlamento la composición del gabinete de ministros.

Aunque no dispone de la facultad constitucional de rechazar la composición del nuevo Ejecutivo, la presidenta lituana, Dalia Gribauskaite, se opone a que el PT forme parte del Gobierno, ya que algunos de sus líderes están acusados de estafa y también de trasgredir las leyes electorales.

"No puede participar en la formación de Gobierno un partido sospechoso de múltiples y graves infracciones a la legislación electoral, sospechoso de llevar una contabilidad oculta y cuyos líderes figuran como imputados en una investigación penal", dijo Gribauskaite a finales de octubre.

La izquierda lituana ha prometido aumentar el salario mínimo, incrementar los programas sociales y retrasar el ingreso en el euro hasta 2015.

No obstante, los analistas sugieren que la libertad de maniobra de la izquierda lituana será escasa, debido a la necesidad de reducir el déficit público y de solicitar urgentes créditos de estabilización.

La economía lituana creció un 5,8 % en 2011, el mayor incremento de los Veintisiete, y un 3 % en el primer semestre de este año.

No obstante, el desempleo ronda el 13 % y uno de cada cinco lituanos vive por debajo del umbral de la pobreza, por lo que muchos habitantes de este país de mayoría católica se han visto obligados a emigrar. EFE