El representante de los anglicanos en el Parlamento británico, Tony Baldry, pidió hoy un nuevo intento para aprobar la ordenación de obispas y calificó de "imposible de explicar" su rechazo en el Sínodo de la Iglesia de Inglaterra.

El Sínodo -órgano legislativo formado por obispos, clérigos y laicos- rechazó el martes por un pequeño margen el ingreso de las mujeres en el obispado, una propuesta muy buscada por las féminas desde que entraron por primera vez al sacerdocio hace 20 años.

El diputado Tony Baldry, que representa a los anglicanos en la Cámara de los Comunes, dijo hoy en una sesión parlamentaria que debe haber otro intento "lo antes posible" por tratarse de un asunto que no debería "quedar aparcado en los próximos años".

Tras el rechazo del martes, el proceso legislativo que permitiría un nuevo debate deberá empezar otra vez, lo que en principio impide que el asunto se pueda votar antes de 2019.

Según explicó hoy Baldry, diputado conservador, este asunto no debería esperar hasta después de las próximas elecciones al Sínodo general de la Iglesia de Inglaterra, previstas para 2015.

El parlamentario admitió que si bien la misma propuesta no puede ser presentada otra vez, se podrían hacer enmiendas a la misma a fin de conseguir que salga adelante la ordenación de obispas.

Baldry dijo que ésta es una idea "posible" para que sea considerada por el Sínodo general.

Al mismo tiempo, el diputado calificó de "imposible de explicar" el rechazo del sínodo a las mujeres obispo.

Aunque el Sínodo votó mayoritariamente a favor de la propuesta para el ingreso de las mujeres al obispado, fue rechazada porque no se alcanzaron entre los miembros laicos la mayoría de dos tercios requerida.

Los reformistas defendieron la ordenación de obispas como una consecuencia lógica de la incorporación de la mujer al sacerdocio y la igualdad entre géneros, pero los que se oponen la califican de aberración teológica.

El actual proceso legislativo a favor de la ordenación de obispas comenzó en el año 2000, pero la fuerte oposición del sector más conservador ha impedido hasta ahora que haya sido aprobado.