El auditor externo del Tribunal Supremo Electoral de Honduras, Teodoro Dalle, denunció el jueves en Tegucigalpa importantes irregularidades en el proceso de elecciones primarias desarrollado el domingo en el país que afectan a todos los niveles electivos y a todos los partidos con una evidente manipulación de las cifras en al menos el 10% de las mesas.

"El tipo de inconsistencias detectadas en el 10% de todas las maletas electorales deberán ser solucionadas mediante un reconteo de votos. Hay que abrir todas las maletas en las que se detectan errores y contar todos los votos" dijo Dalle.

Dalle no exculpó a ninguno de los partidos participantes: el gobernante Partido Nacional, el partido Liberal y Libertad y Refundación (LIBRE), y especificó que "los tres partidos presentan los mismos casos: actas con votos superiores al número de electores en el censo, actas con mayor número de votos que de electores, actas con todos los votos a un solo candidato y actas corregidas de una forma que las hace ilegibles para el escrutinio, manipuladas para corregir algo".

El recuento de las elecciones primarias en los tres partidos que tuvieron lugar el domingo fue suspendido por problemas técnicos y de fallos en el sistema de transmisión de datos pocas horas después de cerrarse los colegios electorales. Desde ese mismo momento, el alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez y el presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, se han autoproclamado candidatos presidenciales del gobernante Partido Nacional. El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, militante del mismo partido, ha mostrado su apoyo a Hernández.

El recuento se reanudó el lunes a mediodía, y el jueves por la tarde, 72 horas después de celebrados los comicios, el Tribunal Supremo Electoral sólo ha sido capaz de contar el 32% de los votos, registrando un 10% de mesas electorales manipuladas.

El magistrado secretario del tribunal, Enrique Ortez, dijo que "hemos dado un informe de cuantas actas han sido procesadas y los datos oficiales de cada candidato a nivel presidencial, pero asumimos el compromiso de explicar lo que está sucediendo en las mesas receptoras".

Para Ortez "no hay fraude electoral, hay irregularidades que alcanzan el 10% de las mesas electorales y que recibirán el adecuado tratamiento".

Ortez expresó que "garantizamos a todos los ciudadanos que acudieron a ejercer su sufragio que su voto será contabilizado" y anunció que el ciudadano que votó dos veces será puesto a disposición de la fiscalía del estado por delito electoral.

Había muchas esperanzas puestas en estas elecciones. Se trataba de las primeras elecciones en Honduras tras el golpe de estado que derrocó al presiente Manuel Zelaya en 2009 en que participaban todas las opciones políticas en virtud del Acuerdo de Cartagena que permitía a Honduras regresar a la Organización de Estados Americanos y al presidente derrocado regresar a Honduras.

Enrique Correa, Jefe de la misión de Observación electoral de la (OEA) dijo a The Associated Press que "no es una elección cualquiera sino la conclusión de un camino muy difícil buscando la normalidad democrática de Honduras y su reinserción con legitimidad en el sistema interamericano" y afirmó que "la reintegración del Presidente Zelaya al proceso electoral representa un cambio muy positivo para Honduras".

Expresó su confianza en que el proceso "se desarrollará con normalidad, habrá un conteo rápido y podemos esperar que el resultado del domingo sea aceptado por todos los candidatos" porque, añadió, "son muchos los actores interesados en que así sea, que saben que esta elección está siendo observada por todo el mundo".