El gobierno de Estados Unidos ha reanudado el intercambio de información de intercepción aérea con el gobierno de Honduras suspendido desde que en julio se supo que la fuerza aérea del país centroamericano había derribado dos aeronaves que supuestamente transportaban drogas, un proceder que infringió un compromiso con Washington.

"Tras una revisión exhaustiva de procedimiento de cuatro meses del retiro de información de seguridad y el reentrenamiento en los procedimientos que realizaron los funcionarios hondureños, los Estados Unidos hemos decidido reanudar el intercambio de información en base de una serie de medidas correctivas que Honduras ha tomado para evitar el derribo de aviones civiles" dijo Stephen Posivak, primer consejero interino de la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa.

Posivak añadió que tras los incidentes de julio "ambos gobiernos se comprometieron una profunda revisión de los protocolos de interdicción aérea de Honduras" y que "el gobierno de Honduras y la Fuerza Aérea Hondureña revisaron sus estándares de procedimientos operativos para aclarar las operaciones y mejorar la comunicación con los pilotos hondureños".

La decisión de suspender el intercambio de información siguió a un par de incidentes separados que tuvieron lugar en julio, cuando aeronaves de uso civil fueron derribadas sobre el mar frente a la costa del norte de Honduras durante el desarrollo de la Operación Yunque, una ofensiva de tres meses para detener a los aviones que transportan cocaína.

El jefe de la Fuerza Aérea hondureña fue destituido a fines de agosto un día después de la visita al país del general Douglas Fraser, jefe del Comando Sur de Estados Unidos.

El presidente hondureño Porfirio Lobo explicó entonces que la destitución se debió a los derribos, que no se apegaron a protocolo alguno.

Posivak explicó que Estados Unidos "ha comprobado que los nuevos procedimientos están en su lugar y que los pilotos hondureños han sido entrenados sobre los procedimientos" y que "el gobierno de Honduras también ha confirmado por escrito su adhesión a estos procedimientos y su acuerdo bilateral... prohíbe el uso de información de los Estados Unidos para dañar, destruir, inhabilitar o amenazar aeronaves civiles en servicio".

El Departamento de Estado y agentes de la Dirección Estadounidense Antidrogas han trabajado regularmente con las fuerzas de seguridad hondureñas en la lucha contra el tráfico de narcóticos.