El veterano actor estadounidense Clint Eastwood, que en "Golpe de efecto", su última película, vuelve a encarnar a un viejo malhumorado, revela en una entrevista que adelanta hoy la revista alemana "TV Movie", que también él peca de gruñón.

"Claro", responde el actor de Hollywood a la pregunta de si es igual de malhumorado que su último personaje, para argumentar después que "todos los hombres viejos son gruñones".

No obstante, Eastwood, de 82 años, asegura que su edad no le representa ningún problema.

"Por el momento la disfruto", señala la estrella de Hollywood, que no duda en revelar, con ironía, su secreto: "Hay que escoger bien a sus padres".

Su padre murió pronto, pero su madre vivió sin problemas de salud hasta los 97 años, explica, aunque reconoce que también toma sus precauciones.

"Voy al gimnasio y me mantengo al día con la revista especializada 'American Journal of Medicine'", dice.

No obstante, en materia de tecnología, Eastwood confiesa que no está precisamente puesto al día.

"Solo utilizo mi celular en casos de urgencia y jamás en la vida he enviado un SMS", afirma.

A pesar de su edad, el actor y realizador no piensa en retirarse.

"A principios de los 70 lo pensé una vez. Pero entonces mi carrera emprendió un nuevo rumbo y todo volvía a estar en su lugar", señala.

Entonces estuvo incluso dispuesto a renunciar a sus honorarios para ponerse detrás de la cámara en "Escalofrío en la noche" (1971), dice.

"Primero tenía que demostrarme a mí mismo (que podía hacerlo). Habría incluso pagado dinero por hacer ese trabajo", asegura.

En el drama "Golpe de efecto", el veterano actor se mete en la piel de Gus, durante décadas uno de los mejores cazatalentos del mundo del béisbol, que se niega a retirarse a pesar de que su edad empieza a pasarle factura.