El presidente de Chipre, Dimitris Christofias, anunció hoy que su gobierno está muy cerca de un acuerdo con la troika internacional de acreedores para un rescate económico que salve a la economía de su país.

"Las cuestiones que quedan abiertas son muy limitadas, y es posible que muy pronto se colmen", señaló el presidente chipriota en un comunicado emitido en Nicosia.

Chipre está negociando desde el pasado junio el rescate financiero con la troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional), cuyos representantes abandonaron hoy el país tras casi dos semanas de consultas, aunque quedan abiertas cuestiones espinosas.

Entre ellas, la propuesta de la troika para privatizar empresas públicas rentables y su exigencia de que Chipre bloquee en un fondo destinado al pago de la deuda parte de los beneficios que se espera genere en el futuro la explotación de yacimientos de gas natural en sus aguas territoriales.

Por otra parte, el ministro de economía chipriota, Vassos Sharly, vaticinó hoy, tras presentar el presupuesto anual al Parlamento, que el programa de adaptación de Chipre "se puede debatir en una primera discusión" en la reunión del eurogrupo el próximo 3 de diciembre.

Aun así, Sharly no quiso comentar la cantidad que Chipre necesita para su economía, que según la prensa local podría ascender a unos 17.500 millones de euros.

Chipre solicitó el pasado 25 junio ayuda a sus socios de la zona euro para hacer frente a sus problemas financieros y la debilidad de un sector bancario, muy expuesto a la crisis de Grecia.