Un día antes del estreno de "Néstor Kirchner, la película", hoy se presenta en Buenos Aires el libro "Gracias Néstor. El adiós a Néstor Kirchner en las calles", sobre cómo impactó la muerte del expresidente en los argentinos.

El oficialismo argentino vive una suerte de "Nestormanía" dos años después de la muerte de Kirchner, el esposo y antecesor de la presidenta Cristina Fernández, fallecido en octubre de 2010.

"Queríamos tener un documento histórico y fotográfico de cómo se vivió la muerte de Néstor y lo que ocurrió ese día y los posteriores", explicó a Efe la coeditora del libro, Clara Biedma.

Biedma detalló que invitaron a personalidades argentinas de la música, el arte, la política y el periodismo, entre otros sectores, para que ofreciesen su punto de vista sobre la reacción personal y popular al fallecimiento de Kirchner y acompañasen el testimonio gráfico del fotógrafo Sebastián Miquel, cuyo trabajo centra el libro.

Las imágenes de Miquel reflejan el cambio experimentado entre los numerosos seguidores del expresidente que se concentraron en la céntrica Plaza de Mayo porteña el 27 de octubre de 2010 y los días posteriores para rendirle homenaje y apoyar a Cristina Fernández.

"Muestran cómo se pasó de la tristeza y la desazón del 27, a la alegría del día siguiente, al reencontrar a amigos y comprobar que no estábamos solos, sino que éramos muchos, que había una fuerte militancia juvenil", explica Biedma, reconocida kirchnerista que está también detrás de la tienda digital de mercadería peronista Barronuestro.

El libro concluye con una recopilación de los eslóganes e imágenes nacidos en ese momento y que dos años después aún pueden verse reproducidos en muros, vallas y pancartas y entre los que destacó el que da título al libro: "Gracias Néstor, fuerza Cristina".

El volumen se presenta apenas un día antes del estreno de la película sobre el expresidente que ha dirigido Paula De Luque, ampliamente elogiada por Cristina Fernández y por varios dirigentes oficialistas.

"Gracias por la película. Pudieron atrapar su espíritu patagónico", dijo la presidenta tras ver la cinta en un pase privado.

Para la película se recopilaron más de 600 horas de material audiovisual, que se completó con entrevistas, como la realizada al hijo mayor de la pareja presidencial, Máximo Kirchner, que ha roto su silencio con una breve aparición en el documental para relatar cómo su padre disfrutaba tumbando sus soldaditos de juguete en su infancia.