Los clubes españoles se aprietan el cinturón ante la crisis y los entrenadores el de seguridad a su silla en los banquillos de primera división, ya que después de 12 jornadas es la primera vez en los últimos 25 años que no hay despidos.

Dos en 2010, uno en 2011 y ningún técnico destituido este año. Es una feliz cuenta atrás que ha provocado la crisis bien entrado el otoño, en una estación en la que no ha mucho que, como las hojas, caían los entrenadores de los equipos incapaces de sumar puntos.

El club inglés Chelsea, por ejemplo, anunció hoy el despido del entrenador Roberto Di Matteo a raíz de los pobres resultados del equipo y tras la derrota anoche frente al Juventus.

En España, la actualidad de este primer tercio de temporada ha puesto contra las cuerdas a técnicos como el argentino Mauricio Pochettino, del Espanyol, o José Luis Mendilibar, del Osasuna de Pamplona, cuyos equipos cierran la tabla de clasificación.

Pero ambos ya han respondido a la incertidumbre de la destitución. Continúan firmes, pese a que sus jugadores solo han podido rescatar dos victorias y tres empates en los doce encuentros disputados.

Pochettino y Mendilibar afrontan en sus puestos la decimotercera jornada. Lo que no consiguieron sus homólogos en la campaña de 1997-98 atravesado el primer tercio de campeonato, la de mayor sangría registrada con un récord de seis entrenadores destituidos (Cantatore, Valdano, Montes, Silva, Goikoetxea y Víctor Fernández).

Por fin, y como consuelo a la crisis económica, el balompié español ha pasado a disputar una docena de jornadas ligueras sin bajas forzadas en ese colectivo, casi siempre "cabeza de turco" ante los malos resultados.

El dedo acusador de los despachos parece más tímido que nunca. Ya el año pasado y tras doce jornadas, solamente el danés Michael Laudrup había firmado con el Mallorca el finiquito. Hacía 19 años que este hecho aislado no se repetía, desde la baja obligada del yugoslavo Lubo Petrovic en el Espanyol, tras la octava jornada de la temporada 1992-93.

La buena noticia es que la impaciencia con los técnicos se atempera. En 2010, por ejemplo, dos entrenadores habían visto ya la puerta de salida de sus respectivos clubes tras doce partidos de Liga: Antonio Álvarez (Sevilla) y Jesualdo Ferreira (Málaga).

A punto de comenzar la decimotercera jornada liguera nunca, en los últimos veinticinco ejercicios, los veinte entrenadores habían conservado su sitio en los banquillos.

Solo en 1992, en la etapa de Diego Maradona como jugador del Sevilla, David Vidal recogió sus trastos del Club Logroñés un 6 de diciembre. Fue el primer destituido de aquella temporada, pero ya se habían disputado justo doce jornadas de Liga.

Con ese impulso conservador, quizá la Liga atraviese este mes sin cartas de despedido para los 'jefes' del vestuario. Habrá que estar atentos a los dos banquillos 'más calientes': el noviembre liguero se cierra el domingo con las visitas del Getafe al Espanyol y de Osasuna a San Sebastián.

Que los entrenadores crucen los dedos para que no varíe la actual tendencia, en un periodo tradicionalmente crítico para el fútbol y justo antes de la Navidad.

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Antonio Tomás