La fiscalía española pidió el miércoles una fianza de 8,2 millones de euros (10,5 millones de dólares) en concepto de responsabilidad civil para el yerno del rey, Iñaki Urdangarín, y su antiguo socio, por su imputación en una vasta trama de corrupción, que ha supuesto uno de los mayores golpes al prestigio de la monarquía ibérica en la historia reciente.

La petición de una fianza civil, que el juez debe decidir si acepta o rechaza, no se usa para eludir el ingreso en prisión, sino para cubrir responsabilidades derivadas de una posible condena.

Si finalmente el magistrado aprueba la solicitud, el dinero deberá ser aportado por los dos acusados, bien a partes iguales — cinco millones cada uno — bien en distintas proporciones, informó el Tribunal Superior de Justicia de las mediterráneas Islas Baleares, donde se instruye el caso.

De no poder abonarlo, el juzgado puede embargar bienes y propiedades para satisfacer la fianza.

Urdangarín, casado con la infanta Cristina (hija mediana de los reyes Juan Carlos y Sofía), está siendo investigado desde hace dos años por unos supuestos contratos públicos asignados entre 2004 y 2006 a un instituto sin ánimo de lucro que él presidía.

La acusación sostiene que el yerno del rey se benefició de su posición en la familia real para acceder a subvenciones públicas por valor de 10 millones de dólares. Junto a su socio, habría desviado presuntamente la mitad a paraísos fiscales y empresas a través de una trama societaria.

Urdangarín, de 44 años, está imputado y está siendo investigado, pero no ha sido arrestado ni ha pisado la cárcel, y todavía no ha sido acusado formalmente de delito alguno. Sin embargo, su socio en el instituto, Diego Torres, está imputado de falsedad documental, prevaricación, fraude a la administración y malversación de fondos públicos, delitos que podrían sumar una condena superior a los cuatro años de cárcel.

El yerno del monarca se ha declarado inocente en sus escasas comparecencias públicas desde el estallido de la polémica. Pero el caso ha deteriorado considerablemente la imagen de la familia real española.

Y el daño sufrido por la institución monárquica será difícil de reparar en una sociedad golpeada por el desempleo y a la que sus gobernantes piden sacrificios a diario en forma de subidas de impuestos, bajadas de sueldo y recortes.

En una decisión sin precedentes, el rey Juan Carlos decidió apartar a Urdangarín de todos los actos oficiales relacionados con la realeza hace ya un año.

Urdangarín es ex jugador profesional de balonmano y doble medallista olímpico en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y Sídney 2000. Se casó en 1997 con la infanta Cristina. La pareja tiene cuatro hijos.