El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, no descartó hoy que este año se produzca alguna desviación en el objetivo de déficit público, fijado en el 6,3 % del PIB.

Ante la comisión de Presupuestos del Senado (cámara alta del parlamento), Linde sostuvo que el cumplimiento del límite de déficit dependerá de que las medidas tributarias adoptadas por el Gobierno rindan los réditos esperados y compensen el pago de los intereses de la deuda.

El gobernador del Banco de España sostuvo asimismo que el proceso de ajuste "imprescindible" de la economía española se produce en un momento delicado, y no percibe mejoras en la productividad ni en la creación de empleo.

Linde afirmó que las perspectivas de crecimiento de España no son favorables como se observa en las previsiones de distintos organismos, que auguran todavía una contracción el próximo año.

La vuelta al crecimiento económico dependerá de la perseverancia del impulso reformista, según el responsable del Banco de España, que defendió la necesidad de restaurar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

En este sentido, dijo que es prioritario afianzar la credibilidad del proceso de consolidación fiscal y disipar las dudas sobre la trayectoria alcista del endeudamiento público.

A su juicio, los retos de la economía española son reducir la dependencia de la financiación exterior, corregir el desajuste presupuestario y fortalecer las bases del crecimiento con la mejora de la competitividad, así como culminar el saneamiento y la reestructuración del sistema financiero.

El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, señaló este lunes que el principal problema que afronta España es lograr financiarse a "precios razonables".