La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, afirmó hoy que en la disputa entre el Poder Judicial y el Congreso por la no reelección de un magistrado de la Sala Constitucional abunda el "verbo incendiario" y la "hipérbole retórica" en lugar de la búsqueda de soluciones institucionales.

En una entrevista con la radio local ADN, la mandataria dijo que "aquí lo que estamos viendo son cada vez más diferencias que ponen en evidencia problemas estructurales" entre los poderes de la Estado.

En esta crisis institucional ha primado el "verbo incendiario" y la "hipérbole retórica" que no ayudan a una "salida racional", argumentó la gobernante.

El conflicto se desató la semana pasada, cuando 38 diputados (de un total de 57), liderados por la bancada del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN) decidieron no renovar el nombramiento del magistrado Fernando Cruz, reconocido por su independencia de criterio en temas claves para los grupos políticos como un proyecto minero y el tratado de libre comercio con Estados Unidos.

El jefe de facción del PLN, Fabio Molina, argumentó en ese momento que la no reelección de Cruz era una "llamada de atención" a la Sala Constitucional y un paso en la búsqueda de mayor gobernabilidad, pues los magistrados se han "excedido" en sus funciones, lo que encendió los ánimos en el Poder Judicial.

La Corte Suprema reaccionó acusando al Congreso de violación de la independencia judicial y de la división de poderes.

El presidente de la Corte, Luis Paulino Mora, calificó la votación contra Cruz como "una clara censura a sus opiniones como juez" y "una amenaza a la independencia judicial y a los cimientos de la democracia misma".

Chinchilla no quiso confirmar ni desmentir si el Ejecutivo estaba al tanto de la decisión de los diputados del PLN de votar en contra de la continuidad de Cruz en el puesto, pero dijo no creer que la posición de los congresistas oficialistas fuera una factura política en contra del magistrado.

"No creo que sea una situación de sacarse un clavo (cobrar venganza)", señaló y añadió que hay una tendencia en los últimos años en la Asamblea Legislativa a cuestionar la continuidad de los magistrados en sus puestos.

La presidenta sí reconoció que existen críticas constantes entre los diputados sobre las decisiones de los magistrados de la Sala Constitucional "cuyas decisiones están impregnadas de consideraciones doctrinarias e ideológicas".

Para discutir estos asuntos, que considera "problemas estructurales", Chinchilla planea realizar en los próximos días una reunión de presidentes de los tres poderes.

Mientras tanto, Cruz volverá a su puesto pues la misma Sala Constitucional lo restituyó en el cargo mientras resuelve un recurso de amparo presentado por el diputado opositor Luis Fishman.

El presidente del Congreso, Víctor Emilio Granados, emitió ayer una resolución en la que anuló la votación en a que se destituyó a Cruz por "extemporánea", pero la fracción del PLN apeló esa decisión con el fin de dejar el caso en manos de la Sala Constitucional.

La apelación se aprobó al obtener el apoyo de 26 de 45 diputados presentes (de los 57 que integran el Congreso), por lo que la resolución de la presidencia legislativa quedó inválida y ahora el futuro del magistrado lo definirán sus compañeros de la Sala Constitucional.