El base francés Tony Parker surgió con su mejor toque de muñeca, el veterano ala-pívot Tim Duncan mantuvo su gran forma y el pívot brasileño Tiago Splitter fue el sexto hombre que ayudó a los Spurs de San Antonio a vencer a domicilio por 100-112 ante los Celtics de Boston.

La gran victoria conseguida en el TD Garden, de Boston, dejó a los Spurs con marca de 9-3 y superada la derrota (87-92) que tuvieron el pasado lunes ante Los Ángeles Clippers.

Parker aportó 26 puntos, su mejor marca de la temporada, y Duncan lo apoyó al conseguir un nuevo doble-doble de 20 tantos, 15 rebotes y cuatro asistencias, dejándolo como líder del juego bajo los aros.

Junto Parker y Duncan surgió también la figura de Splitter, que consiguió 23 tantos, su mejor marca de la temporada, después de jugar 26 minutos en los que anotó 9 de 11 tiros de campo y 5 de 5 desde la línea de personal, capturó tres rebotes, recuperó dos balones, puso un tapón y dio una asistencias.

El escolta Gary Neal anotó 12 puntos, mientras que el ala-pívot DeJuan Blair y el escolta Danny Green firmaron 10 tantos cada uno.

El veterano escolta argentino Manu Ginóbili jugó 24 minutos y anotó 2 de 8 tiros de campo, incluido 1 de 3 triples, no fue a la línea de personal, repartió cuatro asistencias, capturó tres rebotes y recuperó dos balones.

El partido se rompió en la recta final del tercer periodo y comienzo del cuarto después que los Spurs dominaron a ambos lados del campo.

Especialmente Parker, que le ganó el duelo individual al base estelar de los Celtics (6-6), Rajon Rondo, aunque concluyó el partido como el mejor del equipo de Boston al aportar un doble-doble de 22 puntos y 15 asistencias.

Rondo llegó a los 35 partidos consecutivos que tiene 10 o más asistencias, y está a sólo dos más de empatar la mejor marca de la historia de la NBA, en poder del exbase y miembro del Salón de la Fama, John Stockton, que lo puso en 37 encuentros cuando jugaba con los Jazz de Utah.

El veterano alero Paul Pierce, que el pasado domingo sufrió un ligero esguince de tobillo durante el partido que disputaron el domingo y perdieron ante los Pistons de Detroit y en los que anotó 20 tantos, pudo jugar y aportó 19 puntos.

El ala-pívot Brandon Bass anotó 16 puntos y el veterano pívot Kevin Garnett firmó 14, pero los dos se combinaron para sólo nueve rebotes, sin que pudiesen ganar el duelo bajo los aros a los Spurs, que capturaron 41 balones por 25 de los Celtics, que confirmaron que siguen sin encontrar su mejor nivel de juego y perdieron el segundo partido consecutivo.