El grupo industrial y de componentes automovilísticos bávaro Schaeffler tuvo hasta septiembre un beneficio neto de 731 millones de euros, un 1,6 % menos que en el mismo periodo del 2011, por la crisis de endeudamiento europeo y la ralentización de las economías emergentes.

Schaeffler prevé una caída de la demanda, sobre todo en el sector automovilístico, y por eso ha revisado a la baja sus pronósticos de volumen de negocios para el conjunto del ejercicio.

La compañía alemana informó hoy de que la facturación se incrementó entre enero y septiembre un 4,2 %, hasta 8.422 millones de euros.

Schaeffler pronostica ahora un incremento del volumen de negocios en 2012 del 4 % y no por encima del 5 % como había previsto hasta ahora.

"El entorno de mercado se ha enturbiado en el tercer trimestre", dijo el consejero delegado de Schaeffler, Juergen M. Geissinger.

El volumen de negocios en el sector automovilístico aumentó hasta septiembre un 6,6 %, hasta 5.761 millones de euros, y en la unidad industrial se mantuvo en 2.613 millones de euros.

La ganancia operativa en el sector automovilístico cayó en el mismo periodo un 10,9 %, hasta 764 millones de euros, y en el industrial lo hizo un 22,8 %, hasta 380 millones de euros.

Schaeffler mantuvo el endeudamiento en 6.698 millones de euros a finales de septiembre.

Schaeffler se endeudó fuertemente al comprar el productor de neumáticos y componentes Continental, con el que creó el mayor fabricante mundial de componentes para automóviles con una oferta de adquisición por valor de 12.100 millones de euros.