El Sínodo general de la Iglesia Anglicana tiene previsto votar hoy la ordenación de mujeres obispo, en lo que será la decisión más importante desde que se aprobó en 1992 el acceso de las mujeres al sacerdocio anglicano.

El sínodo, cuerpo legislativo formado por obispos, clérigos y laicos, empezó ayer en Londres una reunión de tres días para debatir el posible ingreso de las mujeres en el episcopado, un asunto que ha causado una profunda división entre liberales y tradicionalistas.

Entre los que apoyan la ordenación de mujeres obispo figuran el nuevo arzobispo de Canterbury, Justin Welby, designado el pasado día 9 y que sustituirá en enero al actual primado, Rowan Williams.

Fuentes de la Iglesia de Inglaterra han indicado que se espera que los miembros del sínodo voten antes de las 19.00 GMT.

Para que la propuesta sobre la ordenación de mujeres obispo salga adelante se requerirá el apoyo de dos tercios de cada una de las tres cámaras que integran el cuerpo legislativo de la iglesia.

Si la medida es aprobada, la propuesta legislativa será remitida al Parlamento de Westminster para su aprobación antes de que la reina Isabel II firme el asentimiento real.

Sin embargo, en caso de que la medida sea rechazada, el proceso legislativo deberá empezar de nuevo y se requerirá otra votación, que podría concretarse en el año 2019.

El actual proceso legislativo que culmina con la reunión de esta semana empezó en el año 2000.

Según la prensa británica, esta votación será una prueba para el nuevo arzobispo de Canterbury, Justin Welby, quien hoy tiene previsto pronunciar un discurso ante los 470 miembros de la iglesia que participan en la reunión que se celebra en Church House, edificio muy próximo al Parlamento de Westminster.

El acceso de las mujeres al episcopado ha generado tantas divisiones que muchos anglicanos han manifestado su intención de abandonar esta iglesia para unirse a la comunión católica.

Es por ello que el año pasado la Santa Sede creó la Ordenación Personal en Inglaterra y Gales para los fieles anglicanos que quieran abrazar la comunión católica ante su oposición por las medidas demasiado aperturistas de los anglicanos.