Un tribunal británico declaró hoy culpable al intermediario financiero del UBS Kweku Adoboli de un delito de fraude por valor de 1.800 millones de euros.

El agente, de 32 años y origen ghanés, estaba acusado de haber realizado operaciones no autorizadas cuando trabajaba en la división europea de gestión de capitales del banco suizo en Londres entre octubre de 2008 y septiembre de 2011.

El jurado de la Corte de Magistrados de Southwark (sur de Londres), que le ha declarado culpable de un caso de fraude, aún tiene que pronunciarse sobre otros cuatro cargos en relación con una falsa contabilidad cometidos en el banco suizo.