La cocina de Estados Unidos experimentó, durante la segunda mitad del siglo pasado, una gran evolución tanto de productos como de hábitos, y sus ciudadanos dejaron de acompañar las comidas con leche para convertirse en grandes consumidores de vino.

Éste y otros muchos cambios tratan de reflejarse en la exposición "Food: transforming the American table, 1950-2000" del Museo Nacional de Historia Americana en Washington, abierta al público hoy, martes.

"Cuando llegué a América en 1954, la gente no bebía vino, sino leche con las comidas. ¡Eso me sorprendió muchísimo!", explicó a Efe Clementina Biale, una anciana inmigrante del Piamonte (Italia) afincada en California, donde, junto a su hijo, regenta los prestigiosos viñedos Robert Biale.

Precisamente, uno de los mayores expositores de la exhibición de Washington está dedicado a la creciente incidencia que tiene el vino entre la sociedad estadounidense, y en el que se pueden observar varios artilugios de trabajo en las viñas y recuerdos familiares de la empresa propiedad de Clementina.

Actualmente, EEUU produce una media de 700 millones de galones de vino (2.650 millones de litros), y, aunque en cada uno de los 50 estados hay bodegas donde se fermenta vino (incluso en Alaska y Hawai), el 90 % de la producción se concentra en el soleado estado de California.

"Para nuestro primer aniversario de bodas, mi marido, Aldo, me llevó al restaurante 'Dei Fiore' de San Francisco, que era un local italiano muy bueno. Ése fue el primer restaurante donde me sirvieron vino", recordó la anciana.

Biale explicó cómo en la década de los 50, incluso su marido -nacido en EEUU de padres italianos y fundador de la actual finca de viñedos-, tomaba leche con las comidas: "En casa, comía los platos italianos de pasta, pescado y carne que yo preparaba, pero bebía leche. Solo sacaba el vino para las fiestas".

Según datos recogidos por el Instituto del vino de EEUU, en 1954, cuando Biale llegó al país, se consumieron un total de 42 millones de galones de vino (menos de 160 millones de litros) en el conjunto del país y una media de 0,88 galones (3,33 litros) por persona.

En 2010 -el último año del que hay cifras-, estos números se habían multiplicado hasta 678 millones de galones (2.566 millones de litros) para el conjunto del país y una media de 2,54 galones (9,6 litros) por persona.

"Ahora es distinto, los jóvenes se han acostumbrado a tomar vino en las comidas", sentenció la anciana italoamericana, quien aseguró seguir cocinando recetas italianas, su propia pasta y haciendo conserva de los vegetales y tomates de su cosecha.

Pero la huerta personal de Biale no es un caso aislado en los EEUU del siglo XXI: según el comisario de la exposición Steve Velázquez, los alimentos cultivados de forma orgánica son "el presente y el futuro" de la cocina estadounidense.

"Cada generación tiene una gastronomía distinta, el cambio es una constante en la cocina de un país que recibe inmigración de todas partes", explicó a Efe Velázquez, quien recalcó el terreno que durante los últimos años ha ganado la cocina hispana en EEUU.

"En los 70 explotó la comida mexicana, que aportó nuevas ideas y productos, como tortitas, tacos o burritos. Antes, estos productos no se podían encontrar en los supermercados y ahora están por todas partes", aseguró.

Además de los nuevos ingredientes y culturas gastronómicas integradas por la cocina estadounidense durante la segunda mitad del siglo XX, la exposición también guarda un lugar especial para todos los adelantos tecnológicos, como el horno eléctrico y el microondas que han jugado un papel fundamental para "hacer de la cocina americana lo que es hoy día", concluyó.

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