El dominicano Melky Cabrera sigue siendo un buen bateador, pese al problema en que se vio involucrado por el consumo de esteroides, consideró el martes el nuevo manager de los Azulejos de Toronto, John Gibbons.

En la jornada, Toronto completó la operación para hacerse de los servicios de Cabrera, mediante un contrato por dos años y 16 millones de dólares.

Cabrera, el Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas, completó ya una suspensión de 50 partidos luego de dar positivo de testosterona. Pese a encontrarse en posibilidades de jugar, los Gigantes de San Francisco decidieron no convocarlo para los playoffs, en los que terminaron ganando la Serie Mundial.

El toletero recibirá ocho millones de dólares en cada una de las próximas dos temporadas, una cifra superior a su salario base de este año, que fue de seis millones.

Cabrera, de 28 años, encabezaba la Liga Nacional en bateo, con un promedio de .346, cuando fue suspendido el 15 de agosto. Pidió que se modificaran las reglas a fin de que no se le tomara en cuenta para ser el campeón bateador de la temporada, al considerar que ese logro quedaría empañado por el problema de dopaje.

En 113 encuentros, Cabrera bateó 11 jonrones y 25 dobles, además de producir 60 carreras.

"Todavía es un buen bateador, con o sin esto", dijo Gibbons, anunciado el martes como nuevo manager de Toronto.

Gibbons era manager asistente en Kansas City en 2011, cuando Cabrera jugó en ese equipo. Recuerda a Cabrera cuando jugaba en los Yanquis de Nueva York y el manager dirigía a Toronto en una etapa anterior.

"Era muy difícil enfrentarlo entonces. Tenía un gran talento para conectar grandes batazos", dijo Gibbons, quien consideró que podría colocar a Cabrera como segundo en el orden. "Se pagó mucho dinero para que él viniera, así que tendrá todos los turnos posibles al bate".

El gerente general de los Azulejos, Alex Anthonopoulos, dijo que muchos peloteros han tenido una segunda oportunidad en el béisbol. Pero advirtió que no habrá una tercera o cuarta.

"Evidentemente, él cometió un error terrible", dijo. "Hemos oído que es un estupendo compañero".

Cabrera debutó en las mayores en 2005, con los Yanquis, y siguió con ese equipo hasta después de la campaña de 2009, cuando se le cedió a los Bravos de Atlanta mediante un canje.

Los Azulejos contaron con buenos bateadores. El dominicano Edwin Encarnación conectó 42 vuelacercas, y su compatriota José Bautista, bicampeón de jonrones en las mayores, sumó 27.

Sin embargo, el equipo no anotó tantas carreras. Promedió apenas 4,42 por partido la campaña anterior, ligeramente abajo del promedio de la Liga Americana.