Argentina está "entre los cuatro países con mayor inflación del mundo", aseguró en su último informe el Banco Ciudad, que alertó sobre los grandes desafíos que representan "la apreciación cambiaria" y "la política de congelamiento tarifario" para el Gobierno de Cristina Fernández.

"Sobre un total de 183 países, Argentina volverá a ubicarse en 2012 en lo más alto del ránking de inflación global, sólo por debajo de Sudán, Sudán del Sur y Bielorrusia y superando a países como Malaui, Etiopía, Burundi y Yemen", indica el informe del banco porteño al que hoy tuvo acceso Efe.

El análisis está basado en las cifras de inflación que publica mensualmente la oposición de acuerdo a los datos de consultoras privadas y que en octubre arrojaron un aumento interanual de 24,6 por ciento, el máximo de los dos últimos años, frente al alza del 10,2 por ciento que reflejan las estadísticas oficiales.

La inflación argentina se ha acelerado en 2012, pese al virtual estancamiento de la economía, según se desprende de los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que anunció que el crecimiento interanual el pasado septiembre fue de sólo el 0,1 por ciento.

Según el informe, el Gobierno argentino tiene dos grandes retos por delante "de consecuencias sociales impredecibles y con riesgos inflacionarios de primer orden".

Por un lado, la "apreciación cambiaria, que está comenzando a erosionar la rentabilidad de los sectores exportadores" y, por otro, "el retraso tarifario y la consiguiente explosión del gasto en subsidios" para cubrir la congelación de tarifas en el transporte público y los servicios básicos.

Los precios al consumidor en Argentina subieron en octubre un 0,8% respecto de septiembre y un 10,2 % frente al décimo mes de 2011, según el Indec, un organismo muy cuestionado desde enero de 2007, cuando se introdujeron cambios metodológicos en la medición.