El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, exaltó hoy en Rangún, flanqueado por la nobel de la paz y líder opositora Aung San Suu Kyi, las reformas que se llevan a cabo en Birmania (Myanmar) y que adentran al país en al senda democrática después de décadas de dictaduras militares.

Obama destacó, entre los progresos observados, la entrada en el Parlamento de Suu Kyi, que es la jefa del movimiento democrático, así como las reformas laborales, la excarcelación de presos políticos y la lucha contra los niños soldados, según los medios que viajan con el presidente.

Durante una comparecencia ante los periodistas en la vivienda de Suu Kyi en Rangún, Obama extendió el apoyo de su Gobierno a las autoridades birmanas si persisten en esta senda.

Por su parte, la opositora birmana, quien vivió 15 años bajo arresto domiciliario por combatir de manera pacífica a las distintas juntas militares que gobernador su país, agradeció la ayuda de Estados Unidos y advirtió contra el error de cantar victoria demasiado pronto en este proceso.

Obama, que se mostró muy afable con Suu Kyi, con la que ya había hablado en Washington en septiembre, es el primer presidente de Estados Unidos en visitar Birmania, país que forma parte de su primera gira por el extranjero tras ganar la reelección.

La visita de unas seis horas a Rangún comenzó con una entrevista con el presidente birmano, Thein Sein, en la que abordaron el estado de las reformas políticas, económicas y sociales, según explicó después Obama a los periodistas.

Obama dará por concluida su visita tras un discurso en la Universidad de Rangún que versará de los fundamentos del sistema democrático y viajará a Camboya, donde le aguardan reuniones bilaterales con China y Japón y, mañana, la Cumbre Asia Europa.