Manifestantes de la zona sur de Bolivia bloquearon hoy por un conflicto limítrofe la carretera del oriente hacia Argentina para reclamar cambios en el censo general de este miércoles, horas después de que la policía despejara otro bloqueo que cortaba el paso entre el oeste y el este del país.

La protesta tiene lugar en el pueblo de Yacuiba, fronterizo con Argentina y cuyos habitantes creen la cartografía empleada en el censo perjudicará sus derechos territoriales y favorecerá a sus vecinos de Villamontes, con quienes mantienen un conflicto limítrofe, dijo a Efe el dirigente cívico Ruddy Pantaleón.

Algunos de los manifestantes también han emprendido huelgas de hambre para tratar de presionar a las autoridades, agregó Pantaleón en conversación telefónica con Efe.

Las movilizaciones en el sur comenzaron horas después del desbloqueo por la fuerza de la carretera que une la región central de Cochabamba con la oriental de Santa Cruz, cerrada por productores de hoja de coca que también exigían cambios en el censo.

Los agentes intervinieron esta madrugada en los tres puntos de bloqueo instalados cerca del pueblo de Ivirgarzama, donde estaban atascados desde el sábado unos 3.000 vehículos, señaló en rueda de prensa el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

La autoridad indicó que los manifestantes enfrentaron la acción policial lanzando cargas de dinamita, por lo que los agentes respondieron con gases lacrimógenos.

Añadió que la policía detuvo a un hombre que usó la ambulancia del hospital de Ivirgarzama para transportar los explosivos y distribuirlos entre los bloqueadores.

Según el reporte preliminar de la policía, tres personas con contusiones recibieron atención médica, mientras que medios locales señalan que hay al menos una decena de heridos.

La tensión persiste en la zona, pues los agentes intentan evitar que los manifestantes se reagrupen para volver a bloquear esta vía.

Romero aseguró que la acción policial respondió a la petición de los habitantes del pueblo vecino de Puerto Villarroel, que reclamaban que se levanten los bloqueos para poder participar en el censo.

Protestas similares se han producido en los últimos días en otros municipios con conflictos territoriales, que temen que la cartografía usada por el censo perjudique su recuento de población y afecte en el futuro los ingresos que reciben del Estado.

De los 339 municipios de Bolivia, solo 30 tienen en regla toda su delimitación territorial y 89 han planteado conflictos.

El censo se desarrollará este miércoles y para su celebración se han decretado medidas extraordinarias que incluyen la parálisis total de actividades públicas y privadas y prohibiciones como las de circular, viajar al interior y consumir alcohol en cualquier lugar.