Las empresas alemanas han congelado sus planes de inversiones y contratación debido a que esperan un año "económicamente débil" en 2013, según el resultado de una encuesta hecha pública hoy por el Instituto de Economía (IW) de Colonia.

El sondeo hecho en unas 2.300 empresas germanas revela que el 28% esperan un empeoramiento de los negocios el año próximo, mientras solo un 24% cuenta con un aumento de la producción.

El deterioro de las perspectivas de producción y exportación hace además que tan solo el 19% de las empresas consultadas en el occidente del país cuenten con incrementar su plantilla el año próximo, mientras un 28% calcula que incluso deberá recortar puestos de trabajo.

A su vez en el este de Alemania, en los seis nuevos estados federados surgidos tras la reunificación del país, existe un empate del 26% entre quienes cuentan con aumentar o reducir sus plantillas laborales.

La encuesta del IW señala que lo mismo sucede con las inversiones y que un 29% de las empresas de Alemania occidental las reducirán en 2013, cuando hace un año solo fueron un 16% las que se planteaban esa posibilidad.

Pese a todo, el instituto IW de Colonia, oeste del país, no cree que Alemania llegue a entrar en recesión y calculan que la producción industrial aumentará al menos un 0,75% con la condición de que la crisis de la zona del euro no se agudice.