El gran partido de la derecha francesa, la UMP, se levantó hoy con la incógnita de saber quién es su nuevo líder, después de que en la jornada electoral de este domingo sus dos candidatos, Jean-François Copé y François Fillon, consideran haber resultado vencedores.

Copé, secretario general de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), indicó que según los recuentos de su campo, su candidatura obtuvo un millar de sufragios más que la del ex primer ministro, mientras que este defendió haber superado a su contrincante por 224 papeletas de diferencia.

Uno y otro campo aseguraron en las horas que siguieron al cierre de los colegios haber detectado irregularidades, y están a la espera de que la Comisión de Control de Operaciones de Voto, que interrumpió su trabajo de madrugada, retome el recuento de los votos para poder proclamar un ganador.

Está previsto que ese órgano interno prosiga hoy a las 10:00 (09:00 GMT) en la sede del partido en París el escrutinio, y que con él se pueda validar el proceso y acabar con el duelo abierto entre los partidarios de uno y otro candidato.

"No aceptaremos que se nos robe el resultado. Hace falta serenidad. Le corresponde a la comisión dar el resultado", indicó hoy en la emisora "Europe 1" el director de campaña de Fillon, Eric Ciotti.

Otros, por su parte, hacen un llamamiento a la calma para evitar que la confusión creada en torno a estas elecciones perjudique más la imagen del partido: "El surrealismo está bien para un domingo por la noche, pero no puede durar mucho tiempo", apuntó hoy el exministro Bruno Le Maire.

La prensa colocó hoy en su portada titulares como "Crisis abierta en la UMP" o "La UMP fracturada", reflejando un ambiente que a primeras horas de la mañana no tenía visos de calmarse.

"Sí, he ganado", afirmó hoy a la cadena "BFM TV" Copé, no sin precisar que aunque su campo va a esperar "tranquilamente" a que la comisión se pronuncie, está convencido de que no va a perder.