El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, quiere permitir que algunos estudiantes en situación migratoria irregular reciban el beneficio de una matrícula preferencial, regularmente reservada a los residentes legales del estado, para poder asistir a las universidades estatales, reveló una fuente enterada a The Associated Press.

Un alto funcionario del gobierno estatal dijo que Patrick le enviaría el lunes una carta a la Junta Estatal de Educación Superior en la que ordenará a las escuelas que le concedan cuotas reducidas a aquellos inmigrantes que obtengan un permiso de trabajo a través de un nuevo programa federal instituido por el presidente Barack Obama en beneficio de los llamados "dreamers", que suspende temporalmente su deportación. El funcionario habló bajo condición de no ser identificado debido a que la carta no ha sido entregada.

El diario The Boston Globe fue el primero en revelar el nuevo programa.

Obama lanzó en junio un programa titulado Deferred Action for Childhood Arrivals (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), un programa que suspendió temporalmente las deportaciones de aquellos inmigrantes de 30 años de edad y menores que residen en Estados Unidos sin autorización legal, pues llegaron al país cuando niños, traídos por sus familiares. El programa suspende su deportación por dos años siempre y cuando no hayan sido condenados por delitos graves y no se trate de personas que representen una amenaza a la seguridad pública.

El presidente dejó en manos de cada estado el decidir si los inmigrantes pueden obtener beneficios adicionales, como es el caso de la matrícula universitaria para residentes del estado.

El secretario de Educación de Massachusetts, Paul Reville, dijo que el programa de Obama cambió lo suficiente las circunstancias de los inmigrantes para permitir que paguen cuotas de residentes. Dijo que el estado ha permitido a los inmigrantes con permiso federal de trabajo que paguen la matrícula de residente desde 2008.

No se supo de inmediato cuántos inmigrantes podrían beneficiarse del programa. La decisión de Patrick permitirá que algunos inmigrantes puedan reducir a la mitad el costo de su educación universitaria.

Estudiar en la emblemática Universidad de Massachusetts en Amherst cuesta 26.645 dólares al año para los foráneos, el doble de los 13.230 dólares que pagan los residentes. El colegio universitario municipal Bunker Hill cuesta 5.640 dólares al año para los residentes, en comparación con los 13.880 dólares que pagan los foráneos. La Framingham State cuesta 8.080 dólares anuales para los residentes, en comparación con los 14.160 dólares para los foráneos.

Para beneficiarse del programa, los inmigrantes calificados también tendrán que cumplir con todas las reglas que imponen regularmente esas universidades, como ciertos requisitos académicos.

Steve Kropper, copresidente de la organización Massachusetts Citizens for Immigration Reform (Ciudadanos de Massachusetts para la Reforma de la Inmigración, que busca frenar la inmigración), dijo que el gobernador y el presidente deberían centrarse en hacer más asequible las universidades a los ciudadanos estadounidenses y a los residentes legales.