El ministro español de Defensa, Pedro Morenés, confirmó hoy que España participará en la operación europea para formar al ejército de Mali, pero opinó que antes es "esencial" seguir explorando las vías de negociación con los grupos tuareg del norte del país africano.

"España definitivamente contribuirá al esfuerzo europeo y general a la estabilidad en Mali", señaló Morenés durante una conferencia de prensa en Bruselas, donde hoy analizó con sus colegas europeos y con los titulares de Exteriores la situación en el país africano.

La Unión Europea (UE) prepara actualmente una misión militar que tendrá como objetivo formar y entrenar a soldados malienses, con vistas a permitir a las autoridades del país recuperar con el apoyo de otros Estados africanos el norte de su territorio, actualmente bajo control de grupos rebeldes e islamistas.

Morenés explicó que el dispositivo europeo contará a priori con "entre 250 y 300 personas" encargadas de preparar a las fuerzas de Mali, pero puntualizó que aún se discute si estarán acompañadas de otros militares para garantizar su seguridad o de un posible apoyo logístico.

"Será una misión de adiestramiento, será una misión de asesoría, y otras misiones como las de inteligencia y logística todavía no se han decidido", indicó el ministro a la prensa.

Para España, antes del envío de esa misión, que podría producirse a primeros de 2013, resulta "esencial" trabajar en la negociación con los grupos tuareg presentes en el norte del país, protagonistas de una rebelión a la que luego se sumaron grupos extremistas, entre ellos Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

El primer ministro de Mali, Cheick Modibo Diarra, dijo el domingo que su Gobierno está listo para sentarse a conversar con los rebeldes tuareg del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) y con los radicales islámicos de Ansar Al Din.

Según Morenés, estos dos grupos están dispuestos a "revisar su alineamiento con fuerzas de tipo islámico yihadista", organizaciones que son las que "realmente está preocupando a Europa".

El ministro aseguró que la "primera impresión" de los contactos es "buena" y precisó que ambos grupos están "dispuestos a hablar en dos aspectos fundamentales" como la "no división de Mali" y "la no aplicación al cien por cien de la sharia (ley islámica) en la zona del norte".

"Eso supone una ruptura en lo que podría haber sido, y afortunadamente no lo ha sido, una unión de tipo islámico yihadista de todos esos grupos que podrían haber desestabilizado no solamente Mali, sino el Sahel y, desde el Sahel, el resto de los países adyacentes", afirmó.

En último término, esa desestabilización podría afectar a Europa y "fundamentalmente a los países del sur", añadió.

Además, Morenés dijo que será importante mantener la cooperación humanitaria en Mali y estudiar la posible colaboración con la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO).

La organización africana enviará 3.300 soldados al norte de Mali, pero ha pedido apoyo a otros países para aumentar la cifra hasta 5.500.