El Banco de Japón (BOJ) concluyó hoy su reunión mensual de dos días sin anunciar nuevas medidas de flexibilización monetaria, al tiempo que decidió mantener los tipos de interés entre el 0 y el 0,1 por ciento.

El anuncio del emisor, que en sus encuentros de septiembre y octubre había ampliado su programa de compra de activos para inyectar liquidez en el sistema, está en consonancia con lo previsto por los analistas.

En un comunicado emitido tras el encuentro, el BOJ indicó que espera que la economía japonesa "se mantenga relativamente débil por el momento", antes de retornar "a la senda de la recuperación moderada" apoyada en una demanda interna sólida y en la recuperación gradual de la economía global.

La entidad afirmó que, aunque la "aversión al riesgo" de los mercados ha disminuido, las economías extranjeras permanecen en fase de desaceleración, lo que ha provocado un descenso en Japón de la inversión privada, la producción industrial o las exportaciones, que representan el 40 por ciento del producto interior bruto (PIB).

El BOJ sostiene que la economía nipona encara "un alto grado de incertidumbre" debido a las perspectivas sobre la crisis de deuda en Europa, la tímida recuperación de Estados Unidos o la "propagación" de los efectos que ha tenido el reciente empeoramiento de los lazos con China debido a una disputa territorial.

En cuanto a la inflación, el emisor destacó que prevé que la subida de precios se mantenga de momento en torno al 0 por ciento actual, lejos de su objetivo de situarla de manera estable en torno al 1 por ciento para acabar con la deflación endémica que aqueja al país.

En este sentido, el Banco de Japón aseguró que mantendrá los tipos en el bajísimo nivel en el que están desde octubre de 2010 para estimular la actividad económica y que ampliará de manera firme su programa de compra de activos, su principal herramienta para inyectar liquidez, hasta que crea que ese objetivo "está a la vista".

En la actualidad ese programa tiene un volumen de 91 billones de yenes (unos 875.000 millones de euros), tras ser ampliado en 11 billones de yenes (105.000 millones de euros) en octubre y en 10 billones de yenes (96.150 millones de euros) en septiembre.