El agente chileno ante La Haya Alberto Van Klaveren consideró que el caso entre Nicaragua y Colombia, cuyo fallo dio hoy a conocer la Corte Internacional de Justicia (CIJ), no es comparable al litigio marítimo entre Chile y Perú, que celebrarán sus alegatos orales dentro de dos semanas.

"Creo que es mezclar peras con manzanas comparar el caso entre Nicaragua y Colombia, que empezó en el año 2001, con el caso Perú-Chile", señaló Van Klaveren a los periodistas durante un seminario académico celebrado hoy en Santiago sobre ese diferendo.

"Las diferencias entre un caso y otro son absolutamente evidentes y realmente no podrían desprenderse consecuencias de este caso para el caso nuestro", recalcó el agente chileno ante la CIJ en la sede central de la Universidad Católica.

Van Klaveren hizo estas declaraciones poco antes de que se conociera el fallo de la CIJ, que redefinió de forma salomónica la frontera marítima en el Caribe entre Colombia y Nicaragua, al conceder parcialmente a ambos países algunas de sus reclamaciones.

El exsubsecretario chileno de Relaciones Exteriores subrayó que en ese caso "no está en discusión un acuerdo de delimitación marítima".

"En nuestro caso, el punto central es la existencia o inexistencia de acuerdos. Chile afirma que esos acuerdos existen, y Perú niega la existencia de esos acuerdos", recalcó.

En efecto, Perú presentó en 2008 su demanda ante la CIJ con el argumento de que los límites no están definidos, y pidió establecerlos en una línea equidistante a las costas de ambos países.

Con ello ganaría unos 38.324 kilómetros cuadrados de mar sobre los que Chile ejerce actualmente soberanía.

Chile defiende que los límites están establecidos en la línea del paralelo que se proyecta a partir de su frontera terrestre y que quedaron fijados así en dos acuerdos, firmados en 1952 y 1954 por ambos países y por Ecuador, que fueron respetados durante 60 años.

Perú, en cambio, estima que esos convenios son solo acuerdos pesqueros.

Ambos países presentarán entre el 3 y el 14 de diciembre sus alegatos orales ante la Corte y se estima que el fallo se puede conocer en junio o julio de 2013.