El general jefe de la misión española en el Líbano, Manuel Romero, declaró hoy a Efe que "no es la hora de abandonar Líbano", porque "ahora está en calma pero cualquier conflicto", en alusión a Siria e Israel, "puede derivar en un proceso negativo interno".

Desde el pasado mes de julio, el general Romero manda la Brigada Multinacional que ejerce el control de toda la Operación FINUL de Naciones Unidas en el Sector Este de la franja sur de Líbano, que cuenta con unos 4.000 cascos azules de España, Indonesia, Nepal, India y Malasia.

En una entrevista a Efe, a punto de ceder el mando al jefe del nuevo contingente militar que llegará esta semana a la base de Marjayun, calificó de "calma inestable" la situación en la zona de responsabilidad española.

"Quizá sea la más estable de Líbano. Pero esta zona está influenciada por otra serie de conflictos a los que somos ajenos", señaló el general Romero, jefe de la Brigada de Caballería "Castillejos" II que está actualmente desplegada en el Líbano.

Tras señalar que "el sur del (río) Litani es la zona más segura no solo del Líbano sino de todo Oriente Medio", admitió que esa zona "no es ajeno" al conflicto de Siria y la escalada de violencia entre Israel y Palestina.

En este sentido afirmó que Líbano es "un espejo de Siria. Es el mismo problema y se está intentando por todas partes, incluidas las autoridades libanesas, que el conflicto de Siria no se traslade al sur".

"Por ahora la situación entre Israel y Palestina no ha afectado en absoluto y no ha tenido reflejo alguno en Líbano ni en el sur", según el general español, quien no obstante dijo que "estamos en la mayor encrucijada del mundo".

Sobre la disminución de efectivos españoles en Líbano, indicó que Francia e Italia ya han reducido antes que España, y FINUL está reestructurando la misión.

La participación española comenzó en noviembre de 2006 con el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y quedará reducida en un 31 por ciento respecto al pasado año, con la llegada la próxima semana del nuevo contingente.

Pasará de tener a principios de este año casi 1.100 militares y ahora se quedará con unos 750 efectivos.

"No es una reducción unilateral española sino que se trata de una cuestión que va ocurriendo de forma natural, ya que cada vez las fuerzas libanesas son más capaces y FINUL se tendrá que ir retirando", dijo el general.

El jefe militar concluyó que "ahora no es el momento de la retirada de FINUL. Puede que en un futuro próximo sí, pero ahora mismo sería demasiado prematuro".

"Hoy no se puede decir que la misión FINUL está cumplida", agregó el general Romero, que ha estado destinado anteriormente en las misiones de Bosnia, Afganistán y Kosovo,

Sobre el logro de objetivos de la misión FINUL, Romero indicó que las fuerzas armadas libanesas "van mejorando en una progresión geométrica y en un futuro podrán asumir el control".

Sobre los cinco meses en los que ha ejercido el mando, el general Romero dijo que la situación ha ido mejorando mucho y no ha habido ningún incidente grave.

Aseguró que "las fuerzas españolas han cumplido perfectamente sin ningún solo problema, el pabellón español sigue intacto. No ha habido ni una sola queja de la población civil, como siempre, respecto a las tropas españolas".

Destacó que el "buen hacer y cercanía a la gente es lo más valorado. No hay mas que acercarse a la población civil para comprobar el cariño que tienen a los soldados españoles".

El próximo viernes el general Romero traspasará el mando al general Teodoro Baños, que llega con el nuevo contingente, formado principalmente por la Brigada de Infantería Mecanizada "Guzmán el Bueno", con sede en Córdoba.

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Ángel Apezteguia