Adrien Broner detuvo al mexicano Antonio DeMarco en el octavo round para llevarse el sábado el cinturón de peso ligero por el CMB en el Boardwalk Hall.

Broner (25-0, 21 nocauts) dominó desde el principio, castigando a DeMarco (28-3-1, 21 nocauts) hasta que la esquina de éste arrojó la toalla. El árbitro Benji Esteves paró la pelea cuando habían pasado 1:49 de ese asalto.

Broner, oriundo de Cincinnati de 23 años, conectó un gancho de zurda que se estrelló en la mandíbula de DeMarco y obligó al púgil de 27 años a hincarse con una rodilla. Mientras Broner se iba a una esquina neutral, Esteves se acercó para empezar el conteo. Entonces la esquina de DeMarco le pidió que detuviera el combate, a lo que el púgil protestó.

"Estoy orgulloso de DeMarco por pelear como peleó", afirmó Gary Shaw, promotor del mexicano. "Pero Broner tiene todo. Podría ser el próximo Floyd (Mayweather, Jr.)".