Los emperadores de Japón, Akihito y Michiko, llegaron hoy a la provincia de Okinawa, la más austral del país, para una visita de cuatro días que supone su primer desplazamiento a estas islas en ocho años, informó la Agencia de la Casa Imperial.

Tras aterrizar en Naha, la capital de la provincia, Akihito, de 78 años, y su esposa, Michiko, también de 78, se desplazaron al Parque Memorial de la Paz en la localidad de Itoman, al sur de la isla principal de Okinawa.

Allí se reunieron con supervivientes de un cuerpo de estudiantes de enfermería que fue movilizado durante la Batalla de Okinawa, una de las más sangrientas de la II Guerra Mundial.

En la misma Itoman, la pareja imperial tiene previsto asistir mañana a una convención sobre recursos marinos.

Los médicos de la Casa Imperial han dado su visto bueno a que el Jefe de Estado nipón pueda realizar el viaje hasta el martes.

La salud de Akihito, cabeza de la dinastía reinante más antigua del mundo, es delicada desde que fuera operado de cáncer de próstata en 2003 y sufriera una hemorragia estomacal en 2008.

El año pasado estuvo hospitalizado por neumonía y le fue diagnosticada arteriosclerosis coronaria, lo que le llevó a ser sometido a una operación de baipás a principios de 2012.

Akihito y Michiko también tienen planeado visitar el Instituto de Ciencia y Tecnología que se inauguró en septiembre en Onna, en el centro de la isla principal de Okinawa, y el Centro de Investigación Hidrológica del Fondo Marino en la isla de Kume.

Se trata del noveno viaje que realizan los actuales emperadores a Okinawa, la provincia más pobre de Japón y la que alberga más de la mitad de los cerca de 48.000 soldados que EEUU mantiene en Japón tras la II Guerra Mundial, además del 75 % de sus instalaciones militares en suelo nipón.

A Okinawa se han desplazado unos 400 efectivos del cuerpo de la Policía Metropolitana de Tokio para reforzar el dispositivo de seguridad en torno a la pareja.