Israel bombardeó el sábado la Franja de Gaza con casi 200 ataques aéreos, informaron las fuerzas armadas israelíes, en una ampliación de las operaciones contra el lanzamiento de cohetes de los milicianos para incluir las oficinas del primer ministro, una estación de policía y una extensa red de túneles usados para el contrabando.

Los nuevos ataques a la franja gobernada por la organización Hamas ocurrieron después de un profuso lanzamiento de cohetes sin precedente sobre la disputada ciudad santa de Jerusalén, los cuales incrementaron los intereses en juego en la violenta confrontación de Israel con los milicianos palestinos y aumentaron considerablemente la extensión del campo de batalla.

La aviación militar de Israel siguió acometiendo contra sus blancos originales, los depósitos de armas de los milicianos y los sitios subterráneos para el lanzamiento de cohetes. También arremetió con más agresividad contra los contingentes que disparan cohetes. Las fuerzas armadas llamaron a miles de reservistas y concentraron soldados, tanques y otros vehículos blindados en la frontera con Gaza, en una señal de que podría ser inminente una invasión por tierra.

Los milicianos, impávidos ante los ingentes daños que los ataques israelíes han infligido, dispararon unos 500 cohetes contra el Estado judío, entre los cuales había nuevos proyectiles de mayor alcance que esta semana fueron dirigidos por primera vez hacia Jerusalén y el corazón de Tel Aviv.