El gobernador de Nueva Jersey Chris Christie no mordió el anzuelo... ni la golosina. Se negó a responder una pregunta relacionada con los pastelillos Twinkies, las golosinas de cuestionable valor nutricional, amenazadas ahora por la quiebra de la empresa que las producía.

La pregunta surgió el viernes, en una conferencia de prensa sobre el cierre de la compañía Hostess. Christie, blanco frecuente de bromas sobre la obesidad, reaccionó de inmediato.

"¡Lo sabía! ¡Ustedes son de lo peor! ¡Esto es una trampa! No responderé preguntas sobre Twinkies, no, no, no, no, no, no. Es malo incluso haber pronunciado la palabra 'Twinkie' al micrófono".

Christie ha intentado durante años perder peso y muchas veces bromea con sus agobios calóricos. Una vez comparó su pérdida de kilos con "el aligeramiento del Titanic, si le quitaran dos sillas".

Pero el viernes dijo que no dará más leña a los comediantes.

"Ya saben. Ya salgo suficiente en Saturday Night Live", agregó, en referencia al popular programa televisivo.