El rey Juan Carlos clausuró hoy la XXII Cumbre Iberoamericana en Cádiz, que ha estado dominada por la crisis económica en Europa y el buen momento en América Latina.

"La Comunidad Iberoamericana es una firme realidad" y ahora "debemos mirar con nuevos ojos lo mucho que hemos recorrido y lo mucho también que nos queda todavía por hacer", dijo el jefe de Estado español en su discurso de la ceremonia de clausura.

Corresponderá ahora a Panamá, que acogerá la cumbre de 2013, dirigir a toda la comunidad de naciones en esa responsabilidad, por lo que don Juan Carlos, anfitrión de la cita de Cádiz, ha confiado en "el brío y la imaginación" que caracteriza al pueblo panameño al entregar hoy el testigo a este país centroamericano.