El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reclamó hoy "un trato adecuado para los inmigrantes en Europa", contrapuesto a las "cárceles" que les esperan debido a la "criminalización de la movilidad" de personas.

En su discurso en el pleno de la XXII Cubre Iberoamericana, que se celebra en Cádiz (sur de España), Correa atacó el "neoliberalismo", al considerar que "sus recetas" no sirven para salir de la actual crisis en la que está sumida el mundo occidental.

En alusión a la importante comunidad ecuatoriana en España, afectados también por la crisis económica, Correa agradeció al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el reciente decreto ley que suspende en España los desahucios de viviendas de familias más vulnerables.

El problema de los desahucios, resultante de la profunda crisis económica y elevado desempleo en España, es para Correa una muestra de la "supremacía del capital sobre los seres humanos", al denunciar una "crisis sistémica" en la que la hay "gente sin casa y casas sin gente", en alusión a la acumulación de viviendas por parte de los bancos por impago de hipotecas.

En ese contexto, criticó las "políticas de austeridad que afectan a la mayoría y solo benefician a pocos", la deuda pública "en parte ficticia", porque los acreedores son los bancos centrales,

Recordó la crisis de la deuda externa que sufrió América Latina en la década de los años 90 y que para Ecuador supuso "la mayor confiscación de dinero" de su historia, debido a los elevados intereses que tenía que pagar.

"La historia se repite ahora en Europa", dijo Correa al pedir a los europeos que no cometan los mismos errores de los latinoamericanos de acumular deudas con elevados intereses.