El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas exigió un alto inmediato a la violencia en el este de Congo y asegura que incrementará las sanciones contra los rebeldes que atacaron al ejército congoleño.

El consejo sostuvo una reunión de emergencia el sábado luego de que rebeldes M23, apoyados por las fuerzas de Ruanda, se enfrentaron con el ejército congoleño tras una tregua de meses. Helicópteros de ataque de la ONU respondieron bombardeando a los rebeldes.

En un comunicado de prensa, el Consejo de Seguridad también pidió que los rebeldes detengan su avance hacia la capital provincial de Goma y agregó que cualquier intento de "socavar" el mandato de las fuerzas de la ONU, lo cual incluye la protección de civiles, "no será tolerado".

El embajador francés en Naciones Unidas, Gerard Araud, dijo que "debemos detener al M23" porque la caída de Goma "inevitablemente se convertiría en una crisis humanitaria".