Al menos 42 niños murieron hoy cuando el autobús en el que viajaban chocó contra un tren en la provincia de Asiut, en el sur de Egipto, lo que motivó la dimisión del ministro egipcio de Transportes, Mohamed Rashad al Metini, informó la agencia oficial de noticias Mena.

Junto a los menores fallecieron el conductor del vehículo y dos cuidadores, según la agencia, que precisó que el accidente se produjo sobre las 08.00 hora local (06.00 GMT) cerca de la localidad de Manfalot, 400 kilómetros al sur del El Cairo.

Fuentes del Ministerio egipcio de Transportes explicaron a Mena que el conductor del autobús escolar se saltó el paso a nivel ubicado entre la carretera y la vía férrea, y chocó con el tren que pasaba en ese momento por el lugar.

El ministro egipcio de Transportes presentó su dimisión al presidente egipcio, Mohamed Mursi, por su responsabilidad política en el accidente, tras haber aceptado la dimisión e investigación del jefe de la Empresa Nacional de Ferrocarriles, Mustafa Qanaui.

Los accidentes ferroviarios y de tráfico son habituales en Egipto debido al mal estado de los vehículos y las carreteras, la imprudencia de los conductores o la mala señalización de las vías.

La mayor tragedia ferroviaria de la historia de Egipto ocurrió en 2002 tras el incendio de un tren que cubría el trayecto entre El Cairo y Luxor, en el que murieron 376 personas.