La propuesta de una amnistía para los adversarios del presidente Hugo Chávez que están encarcelados y muchos otros que se fueron del país alegando ser perseguido por motivos políticos, toma fuerza en Venezuela pese a que el gobierno niega que en el país existan presos o perseguidos políticos.

Edgar Zambrano, miembro de la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD) — una coalición de grupos opositores compuesta por partidos de izquierda, conservadores moderados y tradicionales — elogió la intención de diálogo demostrada por el gobierno de Chávez, luego de su reelección en pasado 7 de octubre, con el tema de los presos y exiliados.

Zambrano introdujo el jueves ante la Asamblea Nacional un proyecto de Ley de Amnistía, promovido por los familiares y los propios detenidos.

"Observamos voluntad del gobierno y valoramos su pronta respuesta a los pedidos de reunirnos para dialogar", dijo el diputado a The Associated Press.

"Nosotros valoramos esta posibilidad, que es la primera en años. Trabajo con el objetivo de lograr la libertad y el regreso de los venezolanos amparados en una ley de amnistía", acotó.

"El presidente Chávez hizo un llamado al diálogo y nosotros le tomamos la palabra. Estamos claros que el presidente es quien puede tomar decisiones respecto a los presos dentro de la constitución y las leyes, estás lo facultado para ello. Tenemos mucha fe y mucho optimismo, hay esperanza en los familiares así como en los involucrados", agregó.

El dirigente opositor resaltó que ya presentó los argumentos legales de cada uno de los casos al Vicepresidente de la República, Nicolás Maduro, quien aseguró que Chávez manifestó su intención de considerarlos.

El mandatario ha dicho reiteradaamente que "no es lo mismo políticos presos, que presos políticos", pero luego de llamar a "todos los venezolanos a un dialogo nacional", expresó que aquellos presos que estuvieran enfermos son merecedores de beneficios procesales y solicitó a los jueces a actuar en consecuencia.