El octogenario artista plástico venezolano Carlos Cruz-Diez recibió hoy la medalla Páez, que por primera vez concede el Fondo Venezolano-Americano para las Artes, que lleva el nombre del prócer de la independencia y presidente de la república, José Antonio Páez.

"Cruz-Diez es el artista vivo más importante de Venezuela, uno de los padres del cinetismo (una tendencia que crea obras para producir la impresión o la ilusión de movimiento) conjuntamente con Jesús Soto y Francisco Salazar, que lo iniciaron en París", dijo a Efe Alí Cordero-Casal, presidente del Fondo venezolano.

Desde su fundación en 1990 el fondo está dedicado a promover proyectos culturales, sociales y educativos que buscan afianzar las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos.

Cruz-Diez (1923) estudió en la Escuela de Bellas Artes de Caracas, donde también fue profesor de Historia de Artes Aplicadas, y luego subdirector y profesor de pintura.

Enseñó técnicas cinéticas en la Escuela Superior de Bellas Artes en París y es presidente de la Fundación del Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz-Díez, en Caracas.

Cordero-Casal, fundador del Museo de Arte Acarigua-Araure en Venezuela, dijo a Efe que desde el año pasado la gala se trasladó a Nueva York, donde hoy se lleva a cabo en el Museo de Arte y Diseño.

Agregó que la Gran Manzana seguirá siendo el hogar para la gala, que el próximo año reconocerá por primera vez a un artista estadounidense con la Medalla Páez, que se concede a una persona o grupo que haya tenido un impacto y contribuido a la excelencia, el crecimiento, el apoyo y la proliferación de las artes, en Venezuela y EE.UU.

"El Fondo es binacional, que se ocupa del arte norteamericano y venezolano, y a partir de este año se entrega la medalla Páez a nombre de José Antonio Páez, héroe de la independencia venezolana que vivió sus últimos diez años en Nueva York dedicado al arte y la cultura", recordó.

"Compuso para piano, ópera, tocó violín, pianola y fue un hombre para mi, símbolo de la amistad venezolana estadounidense", afirmó Cordero Casal, quien considera que es "un gran momento para el arte latinoamericano".

Agregó que la crisis económica no ha afectado a las "buenas obras de arte. Siempre hay coleccionistas y fundaciones interesadas en ellas".