El presidente de Perú, Ollanta Humala, cerró hoy con un acto en la Unesco su primera visita a París, un colofón cultural a un viaje de tres días que ha tenido un eminente sabor económico y en el que también ha tratado el contencioso de aguas territoriales que su país mantiene con Chile.

Humala asistió esta mañana al nombramiento del tenor peruano Juan Diego Flórez como embajador de buena voluntad de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y presentó la candidatura internacional del camino inca Qhapaq Ñan para integrar la lista del Patrimonio de la Humanidad.

El presidente peruano se reunió en privado con la directora general de la Unesco, Irina Bokova, a quien presentó este proyecto que, además de Perú, integra a Colombia, Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina.

Posteriormente, felicitó a Flórez por su nombramiento y por la obra social que lleva a cabo con los niños peruanos a través de su fundación Sinfonía por el Perú.

"Si cada uno de esos niños sale adelante y le da a otros la oportunidad que recibe, el beneficio puede ser exponencial", aseguró Humala ante Flórez, a quien dijo que "todo Perú está pendiente de (su) trabajo" y "orgulloso" de él.

Tras este acto, Humala dejó París con rumbo a la ciudad española de Cádiz, donde participará en la Cumbre Iberoamericana.

A lo largo de los últimos tres días, además de una repleta agenda económica, el presidente se encontró con el equipo de abogados que defienden los intereses peruanos en el contencioso de aguas territoriales con Chile, dirigidos por el exministro peruano de Exteriores Allan Wagner.

"La posición peruana es muy sólida y coherente", afirmó Humala desde París en un mensaje televisado a su país, en el que se mostró seguro de que los jueces de La Haya fallarán a su favor.

Perú recurrió a este tribunal en 2008 para establecer los límites marítimos con Chile, que ese país considera delimitados por los acuerdos de 1952 y 1954, a los que Lima solo concede validez en términos pesqueros.

La Corte Internacional de Justicia escuchará a ambas partes el mes que viene y dictará sentencia a mediados de 2013, un veredicto que Humala aseguró que se compromete a respetar.

Humala también tuvo tiempo en París de reunirse con un nutrido grupo de empresarios franceses, ante quienes alabó la fortaleza y estabilidad económica y política de Perú, para tratar de convencerles de que inviertan en un país que crece por encima del 6 % anual.

Francia es el cuarto inversor europeo en Perú, por detrás de España, Holanda y Reino Unido, pero el presidente aseguró que hay muchos sectores de futuro, como el turismo, la energía o las infraestructuras, en los que las empresas francesas pueden tener su espacio.

Idéntico mensaje al que defendió ante su homólogo francés, François Hollande, con quien mantuvo el jueves un encuentro de trabajo y un almuerzo que duró más de dos horas.

Humala se llevó el compromiso de que Francia prestará cooperación económica a Perú y ambos acordaron mejorar las modalidades de intercambio de estudiantes.

El presidente peruano repitió en varios momentos de su visita que su Gobierno trabaja para traducir la bonanza económica en bienestar de la población, por lo que consideró fundamental que las inversiones en el país vengan acompañadas de traspaso de tecnología.

Así se lo aseguró a los empresarios, y ante Hollande se presentó como el garante de la "seguridad jurídica" que favorezca la inversión empresarial.

Humala indicó que el progreso de su país pasa por mejorar la educación y la sanidad y en esos dos dominios solicitó el asesoramiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que agrupa a las principales economías occidentales y cuya sede visitó en París.