El presidente de EE.UU., Barack Obama, llamó hoy por teléfono al primer ministro turco, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, para abordar la "espiral de violencia" en la franja de Gaza y ambos expresaron preocupación por la situación de la población civil.

Obama y Erdogan coincidieron en que "la continua espiral de violencia pone en peligro las perspectivas de una paz duradera para la región", según un comunicado divulgado por la Casa Blanca.

Además, Obama subrayó su compromiso de "avanzar hacia la meta de la paz en Oriente Medio".

Ambos líderes compartieron su preocupación sobre la situación de la población civil de ambos lados y expresaron "su deseo común de ver el fin de la violencia", detalló la Casa Blanca.

Antes de hablar con Obama, el primer ministro turco criticó hoy a Israel por sus ataques contra la franja palestina de Gaza y acusó al Gobierno de ese país de actuar por razones electoralistas.

"Antes de las elecciones (de enero) están disparando contra esa gente inocente en Gaza por razones que se inventan", manifestó Erdogan en declaraciones a la prensa en Estambul.

La violencia en Gaza se recrudeció el pasado miércoles después de que la fuerza aérea israelí asesinara, en un ataque aéreo selectivo, al líder del brazo armado de Hamás, Ahmad Yabari, y anunciara que se trataba del inicio de una operación militar más amplia a la que denominó "Pilar Defensivo".

Desde entonces, milicianos de Hamás han lanzado más de 500 proyectiles contra territorio israelí, en un enfrentamiento que se ha cobrado ya la vida de al menos 20 personas de ambos bandos.

El Gobierno de Obama ha pedido a Egipto, Turquía y algunos países europeos que urjan a Hamás a detener el disparo de cohetes contra Israel, indicaron este jueves la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

La ofensiva israelí se produce a dos meses de las elecciones generales en ese país y apenas dos semanas antes de que los palestinos pidan a la Asamblea General de la ONU que vote su reconocimiento como Estado observador.