El presidente de EE.UU., Barack Obama, realizará una histórica visita a Birmania en su quinta gira por Asia, que incluye también paradas en Tailandia y Camboya para cooperar cada vez más con un continente que será parte crucial de la política exterior de su segundo mandato.

No es casualidad que el primer viaje al exterior de Obama tras haber ganado la reelección el pasado 6 de noviembre sea a Asia, la región "más importante para el futuro de Estados Unidos", en palabras del consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes.

Obama se convertirá en el primer presidente estadounidense en ejercicio en visitar Birmania, con el objetivo de "animar a su Gobierno y su pueblo a continuar la transición hacia la democracia", según Rhodes.

El mandatario llegará el lunes a Rangún, se reunirá con el presidente birmano, el exgeneral Thein Sein, y visitará en su casa a la líder opositora Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz y a quien recibió en privado en la Casa Blanca en septiembre.

También dará un discurso en la Universidad de Rangún sobre "el futuro" de Birmania y las relaciones con Estados Unidos, según la agenda divulgada por la Casa Blanca.

Activistas de derechos humanos creen que la visita de Obama a Birmania es prematura porque el proceso de reformas todavía es incompleto y frágil, persisten los enfrentamientos con las minorías étnicas y sigue habiendo presos políticos.

"La visita del presidente en este momento refleja su convicción de que el compromiso es la mejor manera de alentar a las autoridades birmanas a hacer más", respondió a las críticas Tom Donilon, el principal asesor de seguridad de Obama, en una conferencia este jueves en Washington.

Para Daniel Russel, asesor sobre asuntos asiáticos de Obama, se trata de "mostrar al pueblo birmano" que el proceso de reformas trae "beneficios" y hace el progreso "irreversible".

Se espera que el presidente anuncie en Rangún la flexibilización de algunas de las sanciones impuestas a Birmania.

Precisamente hoy el Gobierno estadounidense levantó la prohibición de importación de productos procedentes de Birmania, anunciada en septiembre por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, tras reunirse en Nueva York con el presidente Sein.

Sigue estando prohibida, no obstante, "la entrada de joyas y artículos que contengan jade o rubí" con origen en el país asiático, debido a que se mantienen "áreas de preocupación" en ese sector.

Antes de llegar a Birmania, Obama hará escala en Tailandia, donde aterrizará el domingo para reunirse con el rey Bhumibol Adulyadej y con la primera ministra de ese país, Yingluck Shinawatra.

Tailandia es un aliado clave en la región y EE.UU. quiere modernizar la cooperación bilateral en defensa, lo que incluye ejercicios de alivio de desastres y contra la piratería.

Además, "se ampliará la colaboración que ya está en marcha en la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y la trata de personas", de acuerdo con Russel.

La última etapa de la gira será Camboya y Obama participará el lunes por la tarde y el martes en las cumbres de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y de Asia Oriental.

La asistencia de Obama a esos foros es parte de los esfuerzos de EE.UU. por involucrarse más en Asia-Pacífico y "tener voz" en las conversaciones sobre el futuro de una región "increíblemente importante", remarcó Rhodes.

El martes, al margen de la cumbre de Asia Oriental, Obama tendrá reuniones bilaterales con los primeros ministros de China, Wen Jiabao, y de Japón, Yoshihiko Noda.

La relación entre China y Japón se ha deteriorado en los últimos meses a raíz de una disputa por el archipiélago Senkaku/Diaoyu, cuya soberanía reclaman ambos países.

Con China, cuya influencia en Asia pretende contrarrestar EE.UU. con su mayor implicación en la región, "hemos puesto en marcha los mecanismos para tener una relación productiva y constructiva, y esperamos con interés trabajar con sus nuevos líderes", según Donilon.

Miriam Burgués