La Comisión Europea (CE) negó hoy que haya ejercido presión sobre el Gobierno español en el diseño de las medidas urgentes aprobadas para proteger a los ciudadanos más vulnerables de los desahucios, y descartó que la iniciativa entrañe riesgos para la banca por el impago de esas hipotecas.

"Quiero dejar claro que son absolutamente falsas las informaciones (...) que indican que la Comisión Europea ha ejercido de alguna manera presión sobre las autoridades españolas en el diseño de las medidas adoptadas ayer para evitar el desahucio en el caso de hogares vulnerables", señaló en rueda de prensa el portavoz comunitario de Asuntos Económicos y Monetarios, Simon O'Connor.

La CE y especialmente el vicepresidente económico, Olli Rehn, ha subrayado en repetidas ocasiones que es "muy consciente de las graves consecuencias sociales de la crisis, en particular de las dificultades que enfrentan muchos hogares con un alto nivel de endeudamiento en relación con las hipotecas", dijo.

El portavoz comunitario destacó, asimismo, que la Comisión también ha dejado claro que la "definición y la implementación de una política para atenuar la situación es una prerrogativa de las autoridades españolas".

El Consejo de Ministros español aprobó el jueves una serie de medidas urgentes para los afectados por los impagos hipotecarios, que incluyen la creación de un "fondo social de viviendas" para los deudores que hayan perdido su casa, y establecen una paralización de los desahucios durante dos años.

O'Connor reiteró, como ya hiciera ayer, que "el tema de los desahucios ha sido abordado en numerosas ocasiones en el pasado entre la Comisión Europea y las autoridades españolas y hemos sido informados de las medidas aprobadas" por el Gobierno.

"Esto es normal y una consulta y un diálogo tan estrechos están previsto en el Memorando de Entendimiento del programa para el sector financiero en marcha. La cooperación con las autoridades españolas en este contexto ha sido y sigue siendo excelente, franca y constructiva", señaló.

El portavoz del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios descartó además que las medidas entrañen riesgos para el programa al proteger a los más vulnerables de ser desahuciados puesto que dejarán de pagar las cuotas de sus hipotecas.

"Hemos sido informados por el Gobierno español sobre las medidas adoptadas ayer. Fuimos informados de antemano. Teníamos una serie de intercambios de puntos de vista sobre el asunto, de manera que no vemos esto en absoluto como un riesgo", destacó.

En el marco de la asistencia europea para rescatar la banca española, el Gobierno español tenía que consultar "ex ante" (antes del suceso) a la CE y al Banco Central Europeo (BCE) sobre las medidas y "solicitar el asesoramiento técnico" del Fondo Monetario Internacional (FMI), recordó O'Connor.

Según el documento que recoge las condiciones para el rescate bancario, España tiene que consultar previamente a la CE y al BCE sobre "la adopción de políticas relacionados con el sector financieros que no están incluidas en el Memorando de Entendimiento pero que pueden tener un impacto material en la consecución de los objetivos del programa".