El secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, afirmó hoy que es "factible" que se alcance "un acuerdo en las próximas semanas" para evitar el temido "precipicio fiscal", una agresiva combinación de recortes de gasto y subida de impuestos que dañaría gravemente la economía estadounidense.

Geithner asistió a la reunión que el presidente Barack Obama organizó hoy en la Casa Blanca con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner; la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi, y los líderes de la mayoría demócrata y la minoría republicana del Senado, Harry Reid y Mitch McConnell, respectivamente.

"Fue una buena reunión, el tono fue muy bueno. Creo que está a nuestro alcance, no es tan complicado", indicó posteriormente en una entrevista con el canal Bloomberg TV.

Geithner, que ya anunció que dejará su cargo cuando finalice el primer mandato del presidente Obama a finales de enero próximo, aseguró que desde la Administración "estamos comprometidos a llegar a un acuerdo, y hacerlo lo antes posible, sabemos que nos jugamos mucho".

Sin un acuerdo, habría una subida de impuestos y recortes masivos de al menos 500.000 millones de dólares a partir de enero próximo, algo que los economistas ya han advertido que provocaría que EE.UU. volviera a entrar en recesión en la primera mitad de 2013.

Geithner calificó este "precipicio fiscal" como "una enorme nube de incertidumbre" sobre la economía estadounidense.

En la reunión de hoy con la que se iniciaron las negociaciones, Obama y los líderes del Congreso buscaron un "terreno común" y una respuesta "equilibrada" al déficit.

El principal punto de desacuerdo es la subida de impuestos para las rentas más altas, que perciben más de 250.000 dólares al año, algo a lo que los republicanos se oponen y que los demócratas consideran fundamental para cuadrar las cuentas públicas.