Ford Australia recortó hoy 212 puestos de trabajos en dos plantas que opera en el estado de Victoria tras anunciar una brusca caída de la producción de vehículos de gran tamaño en Australia.

"Obviamente hoy es un día muy difícil para todos, pero sobre todo para la gente que está dejando la empresa", dijo a la cadena local ABC la portavoz de Ford Australia, Sinead Phipps, mientras emergen de las plantas los trabajadores despedidos.

Phipps comentó que la empresa atraviesa por "tiempos difíciles" porque su producción ha caído en unas 65.000 unidades menos respecto a 2004.

La empresa ha paralizado hoy sus operaciones, aunque ha asegurado el pago de la jornada a sus trabajadores.

Ford anunció en julio pasado el recorte de 440 puestos de trabajo en sus dos plantas para reducir la producción de 209 a 168 vehículos diarios a consecuencia de la caída de la demanda de su emblemático modelo Falcon y de su Territory SUV.

De ese total, 118 trabajadores han aceptado darse de baja voluntariamente, otros 110 han sido transferidos a otras instalaciones de Ford en Australia y el resto, que suman 212 personas, perderán sus trabajos a lo largo de la jornada, según la agencia local AAP.

Phipps comentó que la empresa atraviesa por "tiempos difíciles" porque su producción ha caído en unas 65.000 unidades menos respecto a 2004.

Los recortes se dan a pesar de que el Gobierno de Camberra y el del estado de Victoria destinaran a principios de año unos 106 millones de dólares (83 millones de euros) para garantizar la producción del Falcon en su planta de Melbourne hasta finales de 2016.

En abril pasado, Toyota Australia despidió a unos 350 trabajadores de su planta de Altona, también en el estado de Victoria.

La industria automovilística de Australia sufre el impacto de la fuerte apreciación del dólar local en sus exportaciones, el incremento de los costos y la caída de la demanda interna.