La Iglesia Católica chilena abogó el viernes por una "democracia real y participativa" para superar las profundas desigualdades que imperan en el país a la vez que reiteró su propósito de luchar contra la pedofilia que ha involucrado a sacerdotes e incluso recientemente a un obispo.

El mes pasado el obispo Marco Antonio Ordenes, prelado de la nortina ciudad de Iquique, fue sometido a una investigación canónica y judicial, por lo que el Vaticano lo marginó del cargo luego de conocerse abusos sexuales a un menor. También la semana pasada un sacerdote fue condenado por similares cargos, sumando el religioso número 21 que es sentenciado por la justicia.

Al concluir la asamblea anual de obispos en el balneario de Punta de Tralca, a unos 120 kilómetros al noroeste de Santiago, la Conferencia Episcopal se refirió al acontecer nacional y a las inquietudes de los prelados.

En sus reflexiones los obispos afirmaron que "hemos mirado el caminar de nuestra Iglesia marcado por nuevas denuncias y escándalos que han involucrado a hermanos sacerdotes y también a un hermano obispo".

Agregaron que "queremos asegurar a los católicos de nuestras comunidades que como Iglesia continuaremos dando pasos para enfrentar esta realidad en su raíz, poniendo especial énfasis a la atención pronta y solícita a las víctimas, animados por amor a la verdad, a la justicia y al espíritu de misericordia que el Evangelio nos exige".

Los obispos católicos expresaron, asimismo, su preocupación por la poca participación registrada en la elección municipal del 28 de octubre, en la que hubo una abstención del 57%. Afirmaron que "participar en los asuntos públicos y procesos electorales es un deber para los cristianos".

Apuntaron que "desde una democracia real y participativa nuestro país podrá superar las inequidades e injusticias que persisten en materias como la salud, la educación, el trabajo, la promoción de la familia y la situación de los pueblos originarios".

Diversos estudios y analistas destacan que mientras el país registra indicadores económicos muy alentadores y un crecimiento en el ingreso per cápita promedio, que bordea los 19.000 dólares, hay sectores que se mantienen en la pobreza.