El viceprimer ministro chino Wang Qishan fue elegido hoy presidente de la Comisión Central de Inspección y Disciplina del Partido Comunista de China (PCCh), lo que le convierte en principal responsable nacional de lucha anticorrupción, en un momento de grandes escándalos en la cúpula comunista.

Wang ya sonaba como principal candidato a este puesto, de gran responsabilidad en el régimen, tras haber sido ayer nombrado miembro de la Comisión y ser destacado por ello en una información de la agencia Xinhua.

El viceprimer ministro, también desde hoy "número seis" en el Comité Permanente del PCCh (el grupo de siete líderes que rige la formación y, a partir del próximo año, también el país), afronta un complicado mandato como "zar anticorrupción", por la aparición de numerosos escándalos en la cúpula comunista.

El principal de ellos afecta a Bo Xilai, ex ministro de Comercio y ex secretario general del PCCh en la ciudad de Chongqing (centro), quien aguarda juicio por numerosos delitos de corrupción, agravados por el hecho de que su esposa, Gu Kailai, fue condenada por el asesinato de un empresario británico el pasado agosto.

Otro escándalo que ha salpicado a la cúpula del Partido es el del exministro de Ferrocarriles Liu Zhijun, acusado de haberse enriquecido ilegalmente en el curso de la construcción de la millonaria red de trenes de alta velocidad china.

A ello se han unido las acusaciones de la prensa norteamericana de que la familia del actual primer ministro chino, Wen Jiabao, se ha enriquecido gracias a su influencia en el poder, algo que, según la prensa de Hong Kong, ha motivado que el mismo jefe de Gobierno ordenara una investigación del PCCh a su patrimonio.

Wang fue alcalde de Pekín entre 2003 y 2007, por lo que fue uno de los principales responsables de los preparativos para los Juegos Olímpicos que acogió la ciudad en 2008.

Ganó fama de especialista en resolver asuntos problemáticos del régimen al llegar a la alcaldía de Pekín en la crisis que la capital vivió en 2003, debido a la pobre respuesta de su antecesor a la epidemia del virus SRAG que entonces azotaba la ciudad.

Después, Wang ha sido el viceprimer ministro chino encargado de asuntos económicos, lo que le ha obligado a negociar con los principales socios comerciales del país (EE.UU. y la UE) en diversas tensiones bilaterales, aumentando su prestigio como "solucionador de problemas".